Negociación y Conflictos, PMP/CAPM, Project Management

“Tailoring” El secreto del éxito en tus proyectos

Hay muchos factores que pueden afectar positivamente o negativamente al éxito de un proyecto, entre los más destacados podríamos incluir:

  • Compromiso de la alta dirección
  • Correcta elección de la metodología y el equipo de gestión
  • Involucración de los interesados

Todos estos puntos son claves para llevar a cabo un proyecto exitoso, entiendo como tal aquel proyecto que acaba con el alcance, tiempo y coste esperados, entregando un resultado de calidad y con la satisfacción del cliente.

¿Gestión tradicional o Agile?

Últimamente se viene hablando mucho de las prácticas ágiles y como estas pueden ayudar a entregar valor y en muchos casos se menosprecia la gestión más tradicional por fases o waterfall.

Desde mi punto de vista, no hay ganadores ni perdedores en la batalla del método de gestión infalible, ya que como tal no existe.

Pero si que existe el buen gestor de proyectos, con experiencia, con visión, con soft skills trabajadas a lo largo de los años, con buen juicio, con ética e integridad.

Con esto quiero decir, que como he mencionado al inicio del artículo, uno de los puntos principales es la elección de un buen equipo de gestión.

Un gestor de proyectos que tenga la experiencia suficiente para gestionar la complejidad del proyecto.

Una complejidad que se puede dar a muchos niveles:

  • Gestión de los procesos
  • Gestión de las relaciones humanas
  • Gestión de la incerteza (riesgo)

Para gestionar un proyecto complejo, necesitaremos contar con un director de proyecto experimentado, que conozca bien las diferentes herramientas y métodos de gestión (tradicional y agile).

Alguien con la capacidad de elegir el mejor enfoque en cada momento, dependiendo de factores tales como:

  • Nivel de definición del alcance
  • Nivel de variabilidad en los requisitos
  • Criticidad del Proyecto
  • Deadlines de tiempo y coste
  • Complejidad del Proyecto
  • Cultura Empresarial
  • Experiencia del equipo
  • Etc

Analizando todos estos y otros muchos factores, un buen gestor de proyectos debería ser capaz de hacer un “tailoring” adecuado al proyecto.

Con el concepto de “tailoring” me refiero a la capacidad de escoger los mejores métodos y herramientas para gestionar los diferentes niveles de complejidad del proyecto.

Y no solo escogerlos, sino adaptarlos a la realidad del proyecto. Esta adaptación de las herramientas y los procesos de gestión son desde mi punto de vista un factor determinante en el éxito de un proyecto.

Al igual que no es lo mismo comprarse un traje de oferta en unos grandes almacenes que ir a una sastrería y que te diseñen uno a medida, tampoco se puede dar una solución perfecta para todo tipo de proyectos.

Es aquí donde la experiencia y el buen hacer del “sastre” marcarán la diferencia en la calidad del resultado final.

¿Qué conocimientos debería tener todo Gestor de Proyecto?

Dicho esto, un buen profesional debería tener una combinación de experiencia y conocimientos técnicos, más un conjunto de habilidades blandas bien trabajadas.

Yo personalmente recomendaría:

  • Certificarse como PMP o CAPM: Esto dará una base de conocimiento completa el profesional: Buenas prácticas, vocabulario y estructura mental.
  • Certificarse en Agilidad: Conocer el “mindset” Agile y las diferentes herramientas, prácticas y marcos de referencia tales como Scrum, Kanban, XP
  • Potenciar y formarse en habilidades blandas: empatía, inteligencia emocional, oratoria, persuasión, liderazgo, negociación, etc

Los puntos anteriores los recomendaría a cualquier profesional que esté ejerciendo como director de proyecto o aspire a ello.

Limitarse a “vivir” de la experiencia sin formarse o quedarse solo con una visión de la gestión (ya sea la tradicional o la agile), será negativo dado que no permitirá realizar un buen “tailoring” o “traje a medida” para el proyecto, al desconocer parte de las opciones disponibles.

¿Tú que opinas? ¿Añadirías alguna otra recomendación?

Como siempre, tus comentarios son más que bienvenidos en la sección dedicada a los mismos al final de este artículo.

Alejandro Pérez, PMP, PMI ACP

PMP/CAPM, Project Management

¿Conoces el modelo Kano y su relación con la satisfacción del cliente?

En el artículo de hoy te quiero hablar sobre el modelo Kano y su relación directa con la satisfacción del cliente.

¿Qué es el modelo Kano y para que sirve?

El modelo Kano es una teoría de desarrollo de productos y de satisfacción del cliente desarrollada en la década de 1980 por el profesor Noriaki Kano.

El modelo de Kano de satisfacción de cliente distingue seis categorías de las cualidades de la calidad, de las cuales las tres primeras tienen influencia sobre la satisfacción del cliente.

Factores del Modelo Kano:

  • Factores básicos: Son los requisitos mínimos que causarán el problemas con el cliente si no se satisfacen, pero que no causan la satisfacción de cliente si se satisfacen.
  • Factores del desempeño: Son los factores que causan la satisfacción del cliente si el desempeño es alto, y causan el descontento si el desempeño es bajo.
  • Factores de entusiasmo: Son los factores que aumentan la satisfacción de cliente (emocionan) si son entregados pero no causan el descontento si no se entregan.

El análisis Kano nos va a permitir estudiar y clasificar los atributos del producto o servicio más relevantes para conocer cuáles se perciben cómo ideales para cada tipo de consumidor final.

Ejemplo de Análisis Kano:

Pongamos un ejemplo, analizando uno de los últimos móviles del mercado de la conocida empresa Apple, el Iphone X:

  • Factores Básicos: Hacer llamadas, enviar mensajes, navegar por internet.
  • Factores de Desempeño: Cámara para hacer fotos y vídeos, duración de la batería, disponibilidad de aplicaciones variadas (FB, Instagram,etc)
  • Factores de Entusiasmo: Face ID (reconocimiento facial), carga inalámbrica, resistencia al agua, etc

Como puedes ver la herramienta nos va a permitir optimizar las especificaciones de cada producto, añadiéndole las características necesarias para poder satisfacer al cliente final, y eliminar aquellas características no tan importantes o menos apreciadas en relación a su coste/beneficio.

Espero que que te haya resultado interesante la lectura, ¡no olvides de comentar y compartir el artículo en tus redes!


Alejandro Pérez, PMP, PMI ACP

Negociación y Conflictos, PMP/CAPM, Project Management

¿Por qué muchas empresas fallan al implementar SCRUM?

Siguiendo la línea de mi post anterior: ¿Conoces las diferencias entre gestión tradicional y agile? os traigo este nuevo artículo.

Hoy analizaré los principales puntos de fallo de las implementaciones de Scrum en las empresas.

Como sabrás (en caso contrario lee el artículo anterior) Scrum es un marco de referencia agile.

Scrum nos permite una adecuada gestión de la complejidad en proyectos donde el alcance/requisitos y/o tecnología no es tan bien definidos o sujetos a alta variabilidad.

Estos son entornos denominados “complejos” tal y como se puede observar en el esquema siguiente:

La pregunta es, si Scrum es un marco de referencia ideal para estos entornos ¿por qué muchas empresas están fallando en su implementación?

Hay muchas variables y factores que pueden afectar, a continuación os comento las más comunes:

Entender la agilidad y comunicarla adecuadamente

Este es el punto principal, antes de hacer cualquier cambio que impactará a la forma de trabajar de la organización hay que invertir tiempo en la gestión de este cambio.

Esto supone comunicar y formar a las diferentes capas de la organización, al nivel que le corresponda.

Implementar con éxito un marco de referencia como Scrum, supone que la empresa ha de “abrazar” la agilidad, compartir los valores del manifiesto agile y contar con equipos preparados para ello.

Formar adecuadamente a las personas responsables

Además de comunicar el cambio adecuadamente a todas las capas (desde dirección, mandos intermedios, equipos), será necesario formar a las personas involucradas.

Con formar no me refiero a apuntarles a un curso online o comprarles un libro, sino acompañar a la plantilla en el proceso del cambio.

Lo ideal para comenzar sería realizar formaciones presenciales de calidad (si son “in-company” mejor que mejor) donde se establezca un marco de conocimiento homogéneo a la plantilla que sirva como punto de partida.

Importante que en esta formación se hablen de temas claves sobre lo que supone ser agile, valores, “soft-skills”, técnica de estimación agile, prácticas ágiles (scrum, Kanban, xp, etc)

El problema con este punto es que muchas empresas creen que con apuntarse a un curso de Scrum de 2 días o descargar y leer la guía oficial ya es suficiente para implementarlo con éxito.

Desde mi punto de vista y por mi experiencia personal, considero que hacer únicamente una formación de Scrum, te deja una visión sesgada de lo que supone ser agile.

Dicho lo anterior sería interesante recibir una formación más amplía donde se trabajen otros aspectos esenciales y se comenten otros marcos de referencia/implementaciones ágiles que muchas veces son complementarios.

Hacer correctamente el ejercicio de “Tailoring”

Con esto quiero decir, que aunque Scrum puede ser un marco de trabajo perfecto para muchos entornos (especialmente los complejos) no siempre tiene por que ser la mejor opción.

Debemos tener la capacidad y experiencia necesaria para saber elegir el mejor el conjunto de herramientas y técnicas para cada proyecto, adecuándolas a la realidad del mismo (duración, criticidad, cultura de la organización, nivel de definición de los requisitos, tamaño del equipo y sus habilidades, etc)

Esto es conocido como “tailoring” o “hacer un traje a medida” para el proyecto según las necesidades.

Si quieres profundizar en estos temas, conocer que supone ser Agile, los marcos y métodos de referencia como Scrum, Kanban, XP y mucho más no dejes de revisar nuestro Curso Agile: PMI ACP + ScrumMaster, posiblemente el curso más completo del mercado para dar el salto a la agilidad.

¿Añadirías alguna causa más? ¿Algún consejo para aquellas empresas que están en pleno proceso de transformación? ¿Quieres compartir alguna experiencia personal?

No dejes de aportar valor a la comunidad, compartiendo tus opiniones y experiencias abajo en la sección para comentarios.

Alejandro Pérez, PMP, PMI ACP

Negociación y Conflictos, PMP/CAPM, Project Management

¿Conoces las diferencias entre Gestión Tradicional y Agile?

En el artículo de hoy quiero hablarte de las diferencias principales entre una gestión de proyecto tradicional (también conocida como waterfall) o una gestión Agile.

También quiero darte algunos consejos para que sepas en que casos te conviene utilizar una u otra, ya que como en otras áreas de la vida, no hay una solución mágica para todo.

Lo importante para un gestor de proyectos es contar con el mayor abanico posible de herramientas y conocimientos.

Esto nos va a permitir seleccionar los mejores planteamientos en cada caso y hacer un “tailoring” adecuado para cada proyecto, dependiendo las circunstancias.

Antes de comenzar a ver las diferencias entre una gestión de proyectos más tradicional o una basada en prácticas ágiles, me gustaría recordar que no es mejor una que otra, simplemente en algunos casos conviene usar una y en otros otra.

Diferencias principales entre la Gestión Waterfall y la Gestión Agile

Una de las principales diferencias en la gestión de proyectos empleando métodos ágiles es la elaboración progresiva.

En vez de realizar un análisis y planificación detallada al inicio del proyecto, vamos a ir trabajando en bucles (también conocidos como iteraciones o sprints)

La idea es poder adaptarse al cambio sin demasiada fricción.

Lo que se busca con la agilidad es obtener cuanto antes un producto mínimo viable que poder presentar al cliente y luego ir trabajando con incrementos de valor en cada ciclo o iteración.

No se da por válida una iteración si no aporta un valor añadido al producto del proyecto.

Después de cada iteración, se revisa lo que ha funcionado y lo que no para tenerlo en cuenta en las siguientes.

Este enfoque de elaboración progresiva basado en ciclos iterativos nos va a permitir responder al cambio mucho mejor y adaptarnos a sus consecuencias.

¿En que casos es recomendable la Gestión Agile vs la Gestión Tradicional?

Pues esto dependerá de cada situación, pero en términos generales, todos aquellos proyectos donde el alcance esté poco definido o sepamos que los cambios en el mismo van a ser muy frecuentes, tiene sentido aplicar prácticas ágiles.

Proyectos tipo desarrollo de software o de I+D son candidatos muy claros a utilizar un enfoque agile, pero no los únicos.

Realmente las prácticas e implementaciones ágiles más comunes como Scrum y Kanban, son aplicables a casi cualquier tipología de proyecto.

Por lo general vale la pena hacerse estas preguntas:

  • ¿Los requisitos y el alcance en general está bien definido y acotado por todas las partes?
  • ¿Hemos realizado un proyecto similar en el pasado y contamos con planes y lecciones aprendidas que nos pueda ayudar?
  • ¿Lo que hoy es cierto y está documentado será siguiendo cierto mañana?

Si las repuestas son positivas, apuesta por una gestión tradicional, bien planificada y por fases (waterfall) si las respuestas son negativas, opta por una gestión Agile.

¿Qué otros factores debo tener en cuenta?

Obviamente intervienen otros factores a tener en cuenta, como por ejemplo la cultura de la organización.

No es posible cambiar la manera de hacer las cosas de un día para el otro, y pasar de trabajar con un sistema de gestión tradicional a uno agile implica entre otras cosas: comunicar bien el cambio, entender el cambio y formar a las personas claves de la organización.

Si los puntos comentados en el párrafo anterior no se llevan acabo adecuadamente y dedican los recursos necesarios para apoyar la transformación, más que agilidad, estaréis implementando el caos en vuestra organización.

¡Quiero saber más sobre los métodos e implementaciones Agiles!

Espero que este artículo te ayude a entender las diferencias principales entre ambos sistemas de gestión y saber escoger el más apropiado según las circunstancias propias del proyecto y la organización.

Si quieres profundizar en estos temas, conocer que supone ser Agile, los marcos y métodos de referencia como Scrum, Kanban, XP y mucho más no dejes de revisar nuestro Curso Agile: PMI ACP + ScrumMaster, posiblemente el curso más completo del mercado para dar el salto a la agilidad.

Alejandro Pérez, PMP, PMI ACP

Negociación y Conflictos, PMP/CAPM, Project Management

¿Es lo mismo Explicar que Comunicar?

En el artículo de hoy me gustaría hablar sobre el “arte de comunicar”.

En la mayoría de proyectos no se le da la importancia que tiene a la gestión de las comunicaciones, ya sean orales, escritas, etc

Según el estándar de gestión de proyectos PMBOK Sexta Edición, se nos indica que el gestor de proyectos invierte aproximadamente un 90% de su tiempo en la gestión de las comunicaciones.

Esta afirmación no hace referencia a que se pase el 90% hablando o reunido, nada más lejos de la realidad, sino a que invierte gran parte de su tiempo, en recopilar, analizar información y transmitirla de manera adecuada a todos los interesados del proyecto.

¿Pero cuando hablamos de transmitirla adecuadamente de que estamos hablando en realidad?

No se trata de hablar o explicar, de exponer datos sin más, se trata de comunicar de “conectar con nuestro público”

Cuando explicamos algo, nos quedamos en la superficie del mensaje, tan solo estamos actuando como emisores de un mensaje, pero no estamos “involucrando” o “conectando” con el receptor.

Cuando comunicamos, vamos mucho más allá, conectamos con los receptores y los hacemos partícipes del mensaje.

¿Qué necesito pues para comunicar?

Para comunicar con claridad es imprescindible contar con tres capacidades:

  1. Un alto grado de conocimiento de la lengua.
  2. Un alto grado de conocimiento de aquello sobre lo que se va a comunicar
  3. Excelente capacidad de organización de las ideas y sintetizar el mensaje

Estas capacidades como cualquier otra se pueden desarrollar, nadie nace aprendido, sino que se hace camino al andar.

Fijaos en los políticos, la gran mayoría tienen muchas deficiencias en su oratoria, ya que están “leyendo” un documento, no creen en lo que defienden, ni muchas veces tienen un gran conocimiento del tema sobre el que pretenden comunicar.

Por eso, nos sorprendemos cuando de tanto en tanto, nos encontramos delante de un verdadero líder que conoce y cree en su mensaje y por lo tanto está comunicando y no explicando.

Es muy importante entender el valor de la comunicación y del esfuerzo que debemos hacer como gestores de proyectos para hacer de la misma nuestra herramienta de trabajo principal en el día a día.

Dicho esto, toma ahora 5 minutos de tu tiempo y analiza tus “capacidades de comunicación” y piensa en los 3 puntos comentados arriba.

¿Consideras que los dominas a la perfección? ¿o hay camino para mejorar? Si tu respuesta a la última pregunta es afirmativa, te invito a marcar un plan de acción para mejorar estas capacidades.

Acciones Recomendadas

Una muy buena idea sería valorar el trabajar los aspectos de la comunicación en grupo, uniéndote a ToastMasters una organización internacional especializada en la mejora de oratoria y la comunicación, con sedes locales en la mayoría capitales del mundo.

Si resides en España, desde el capítulo local del PMI en Madrid, organizan habitualmente sesiones de mejora de la oratoria conjuntamente con Toastmasters, os ánimo a uniros y mejorar vuestras competencias de comunicación.

Alejandro Pérez, PMP, PMI ACP

Negociación y Conflictos, PMP/CAPM, Project Management

Retrospectiva ¿Qué es y qué no es?

La retrospectiva es necesaria en TODOS los proyectos sean ágiles o no.

Como concepto la retrospectiva es un momento de pausa, de reflexión, en el cuál el equipo se reúne para analizar como se están haciendo la cosas.

Investigar que ha funcionado, que no ha funcionado y como aplicar estas lecciones aprendidas para las próximas acciones.

Siempre vale la pena parar un momento “el tiempo” y pensar en como podemos mejorar.

Que NO debe ser una retrospectiva:

  • No debes ser una reunión sin sentido, donde se hablen de muchas cosas y no se tomen decisiones.
  • No debe ser una “caza de brujas”, no se trata de buscar culpables, sino de buscar mejoras.

Que debería ser una retrospectiva:

  • Un momento de expresión abierta en un ambiente psicológicamente seguro.
  • Un lugar de co-creación, donde los participantes aporte su experiencia y puntos de vista.
  • Una reunión con un objetivo concreto: la mejora y aprendizaje continuo.

Habitualmente en las retrospectivas se suele dar respuesta a 3 preguntas básicas:

  • ¿Qué hicimos bien?
  • ¿Qué hicimos mal?
  • ¿Qué podemos cambiar o hacer distinto la próxima vez para mejorar?

¿Cómo podemos dinamizar una retrospectiva?

En el libro “Agile Retrospectives” de Esther Derby y Diana Larsen, se indican 5 pasos o etapas para la estructuración de las retrospectivas:

  • Preparar el escenario: El objetivo es lograr que las personas conozcan e internalicen los objetivos de la reunión y el tiempo programado.
  • Recolectar datos: Lograr capturar todos los puntos de vista, situaciones, hechos e información útil para analizar (potenciando la tormenta de ideas y la clasificación de las mismas).
  • Generar ideas: Comprender la situación del equipo y que surjan los hallazgos de posibles mejoras (para esto podemos usar diagramas tipo Fishbone y herramientas de mindmapping para profundizar en las ideas)
  • Action items: Elaborar una lista de acciones y elegir las más importantes para aplicarlas inmediatamente a nuestro trabajo.
  • Cerrar la retrospectiva: Dar por finalizado el proceso de análisis con el impulso y las ganas necesarias para realizar las acciones definidas.

Puedes ver diferentes dinámicas de grupos para gestionar las retrospectivas en tus proyectos aquí: Fun Retrospectives

Una de mis preferidas es el LSP (Lego Serious Play) que facilita la dinamización de este tipo de eventos y además es muy divertido 🙂

¿Utilizas las retrospectivas como herramienta de mejora en tus proyectos? ¿Qué técnicas aplicas para dinamizarlas?

Cuéntanos tus experiencias (buenas o malas) en la sección de comentarios abajo.

Alejandro Pérez, PMP, PMI ACP

Negociación y Conflictos, PMP/CAPM, Project Management

¿Cuál es el ROI de la Certificación PMP? ¿Es mejor opción que un Máster?

En el artículo de hoy quiero hablarte sobre el valor de la Certificación PMP y su retorno de la inversión.

¿Qué obtienes superando el examen de Certificación PMP?

  • Demuestras el conocimiento profundo del estándar de gestión PMBOK, así como las buenas prácticas y código ético de la profesión
  • Demuestras tener experiencia profesional en el área (al menos 3 años)
  • Demuestras interés por mantenerte actualizado y reciclado obteniendo una certificación de prestigio
  • Te ayuda a estructurar tu forma de trabajar, a tener un sistema de trabajo, usando buenas prácticas, herramientas y técnicas probadas por miles de profesionales.

Todo lo anterior son puntos claves para destacar en un proceso de selección.

Imagínate que eres un consultor de RRHH que tiene que filtrar 850 CVs que ha recibido para un única oferta de trabajo.. ¿como lo harías?

Pues fácil, filtrando en el sistema de recepción de candidatos por “PMP” y de esta manera los 850 pasarán a ser 30 y te aseguras que cumplan los requisitos de los 4 puntos mencionados arriba.

Obviamente el estar certificado no te garantiza un trabajo (hay que valorar experiencia, idiomas, encaje en la cultura de la organización, etc), pero si que te ayudará y mucho en el proceso.

¿Qué se valora más el PMP o un posgrado/máster en gestión de proyectos?

Pues bien, teniendo en cuenta que un posgrado te puede llevar entre 6 meses y un año en finalizarlo, y que luego a nivel de empresa se valora más estar en posesión de la Certificación PMP oficial que no de un diploma universitario de máster, la respuesta es clara.

El ROI es mucho más claro y rápido realizando una formación intensiva PMP y superando el examen, que no invirtiendo mucho más presupuesto, tiempo y esfuerzo en las otras opciones.

Adicionalmente, en muchos casos el máster o posgrado no te garantiza una formación adecuada para poder superar el examen.

Lo publicitan en su marketing, pero habitualmente la realidad es otra, hasta un 30% de mis alumnos asisten a mis cursos intensivos PMP tras haber realizado un máster o posgrado en gestión de proyectos  y no sentirse suficientemente preparados para el examen.

¿Pero el PMP no está pasado de moda? ¿Lo que se lleva ahora es Agile no?

Esta pregunta me la han hecho en más de una ocasión y demuestra un desconocimiento de la materia en cuestión.

El PMP es una certificación reconocida internacionalmente, goza de gran prestigio y cada vez en más alta demanda.

El PMP asegura un conocimiento del PMBOK, que no es una metodología, sino un estándar de gestión de proyectos, por lo tanto incluye en su última versión la agilidad dentro de los enfoques y las buenas prácticas de gestión.

Conocer el PMBOK y aplicar agilidad son temas totalmente complementarios y no excluyentes.

El problema es que con el boom de lo “Agile”, hay mucho humo y una gran burbuja que en breve tiene que explotar (ver mi artículo: Scrum está de moda, pero cuidado, no lo cura todo )

Desde mi punto de vista, como profesional y formador, considero que conocer el PMBOK nos da una base teórica y unos fundamentos muy buenos para luego complementarlos con formación específica en agilidad (ya sea un curso PMI ACP o de Scrum).

Resumiendo, aunque tenga sus detractores (mayormente por desconocimiento), la Certificación PMP es una de las certificaciones “top” en el mercado, en cuanto a su prestigio, demanda y a su positivo ROI, especialmente si la comparamos con otras opciones formativas.

También parte de este prestigio se debe a su dificultad, ya que aparte de cumplir con una serie de requisitos de experiencia profesional, requiere de una preparación formal y superar un examen de 200 preguntas en 4h.. no todo el mundo se atreve con ello 🙂

Si tienes interés en conocer más sobre la Certificación PMP, sus requisitos, costes, proceso de aplicación, etc no dejes de leer la sección FAQ.

Cualquier duda no resuelta, puedes contactar conmigo directamente, o dejar tus consultas/comentarios en la sección de abajo.

Alejandro Pérez, PMP, PMI ACP

PMP/CAPM, Project Management

¿Ya aplicas la Ley de Pareto (80/20) en la gestión de tus proyectos?

Hoy quiero hablaros de uno de los principios empíricos más interesantes: La Ley de Pareto

El origen de este principio se encuentra en la observación empírica que realizó el economista y sociólogo italiano Vilfredo Pareto (1848-1923) respecto a la distribución de la propiedad en Italia.

Pareto tras varias investigaciones y análisis llegó a la siguiente conclusión: el 80% de la propiedad del país correspondía tan sólo al 20% de la población. Tras estudiar la distribución de la propiedad en otros países, se percató que seguía el mismo patrón.

Más adelante Joseph M. Juran, aplicó el trabajo de Pareto a la calidad observando cómo de forma recurrente el 80% de los defectos era provocado por el 20% de los procesos.

Esta regla no tiene un fundamento teórico, sino empírico. Su validez proviene del hecho de que la aproximación del 80/20 resulta ser correcta de forma empírica en una gran variedad de fenómenos pero no son cifras exactas y pueden variar.

Algunos ejemplos clásicos de su aplicación:

  • El 80% de las consecuencias provienen del 20% de las causas
  • El 80% de tus resultados provienen  del 20% de tu esfuerzo y tiempo
  • El 80% de los beneficios de tu empresa provienen del 20% de sus productos y clientes

La ley de Pareto puede ser de gran utilidad para la gestión de una empresa o proyecto, puesto que identificando el concreto 20% de un factor concreto que produzca el 80% que queremos controlar, es posible conocer dónde es más rentable focalizar nuestros esfuerzos para conseguir unos mejores resultados.

Concretamente en la Gestión de Proyectos el principio de Pareto es aplicable a la ejecución de muchos paquetes de trabajo, donde el 20% del trabajo produce el 80% del resultado y esto tiene un impacto directo en el tiempo y los costes.

Resumiendo, nuestro objetivo principal al aplicar la ley de Pareto (también conocida como regla del 80/20) a nuestros proyectos es:

  • Detectar aquellos procesos donde debemos focalizar el esfuerzo para conseguir mejores resultados.
  • Detectar nuestras ineficiencias y asegurarnos que las eliminamos.

Como bien apuntaba el reconocido experto en gestión Peter Drucker: “La eficiencia es hacer las cosas bien, la efectividad es hacer las cosas correctas””

¿Qué opinas tú? ¿Aplicas habitualmente la regla 80/20 a tus proyectos o en tu vida personal? ¿Consigues buenos resultados?

Como siempre tus comentarios serán bienvenidos!

Alejandro Perez, PMP, PMI ACP

PMP/CAPM, Project Management

Valor = (Beneficio – Costes) ¿Gestionas el valor en tus proyectos?

En el artículo de hoy voy a hablarte sobre la gestión del valor y los beneficios en los proyectos.

Habitualmente se suele hablar de beneficio y valor sin diferenciar correctamente estos términos.

En este artículo cuando me refiero a beneficio de un proyecto, hago referencia a las ganancias obtenidas por la organización y los beneficiarios a través del resultado del proyecto.

El valor en cambio sería el resultado neto de estas ganancias menos el coste imputado para obtenerlas.

El valor puede ser tangible o intangible y el gestor de proyecto debe ser siempre un gestor de valor para la organización tal y como planteaba en este otro artículo que escribí: Value Manager ¿Ha muerto el PM tradicional?

Ya en la Sexta Edición del PMBOK se habla de la necesidad de contar con un plan de gestión de beneficios para el proyecto.

Este plan de gestión del beneficio nos va a permitir identificar posibles problemas y nos ayuda a reducir el riesgo global del proyecto, ya que durante este proceso examinaremos las cuestiones a nivel de organización que podrían perjudicar a su éxito, mejorando la capacidad de predicción y evitando muchos obstáculos potenciales.

Adicionalmente el PMI ha elaborado un framework de gestión de beneficios basado en 3 elementos importantes:

  • Identificar los Beneficios: Para determinar si los proyectos, programas o portfolios pueden ofrecer los resultados de negocio esperados.
  • Ejecutar la Gestión de Beneficios: Para minimizar los riesgos y maximizar las ganancias
  • Mantener los Beneficios: Para asegurar que el resultado del proyecto continua generando valor para la organización.

Podéis revisar el framework completo aquí: Benefits Realization Management Framework

Adicionalmente y por un tiempo limitado, el PMI permite la descarga gratuita de la recién publicada Practice Guide: Benefits Realization Management, una pdf de más de 1oo páginas con toda la información sobre el tema en cuestión.

Vale la pena aprovechar la oportunidad y descargarla para tenerla en nuestra biblioteca de gestión de proyectos junto al PMBOK y otros materiales de interés.

Espero que el artículo te haya resultado interesante y su lectura aporte valor a tus proyectos 🙂

Alejandro Pérez, PMP, PMI ACP

PMP/CAPM, Project Management

¿Aptitud o Actitud? ¿Cuál de las dos es más importante?

En el artículo de hoy me gustaría ahondar en los conceptos de actitud y aptitud, que por desgracia en muchas empresas confunden.

No hace mucho releía uno de los artículos clásicos del crack de la comunicación Victor Küppers: 7 Diferencias entre un líder y un champiñón que os recomiendo leer, ya que además de divertido es muy ilustrativo.

En este artículo, Küppers hace énfasis en la actitud, la forma de actuar y de impactar a otros y la energía positiva que un buen líder debe reflejar. Muchas de las cosas comentadas en el artículo parecen obvias, pero no por ellos dejan de ser muy importantes.

Muchas empresas dedican tiempo y esfuerzo en mejorar las aptitudes de los profesionales que las componen y se olvidan de algo igual o quizás más importante, las actitudes.

Antes de nada para los neófitos en el tema, diferenciaremos los 2 vocablos:

  1. Aptitud: Hace referencia a los “hard skills”, a las habilidades técnicas o conocimientos. El talento, habilidad o destreza que tenemos para llevar a cabo nuestras tareas.
  2. Actitud: Hace referencia a como nos comportamos, como afrontamos las diferentes situaciones (de forma positiva, negativa, etc) y está más relacionadas con los “soft skills” y la inteligencia emocional.

Tanto la actitud como la aptitud, pueden ser innatas a la persona o adquiridas a lo largo del tiempo, ya sea vía experiencias personales o formaciones concretas enfocadas en mejorarlas.

En la mayoría de procesos de selección cuando vas a una entrevista de trabajo, se suelen centrar más en las aptitudes, dejando por lo general un poco de lado la actitud.. ERROR

Personalmente considero que la actitud es tan o más importante que la aptitud y se debería valorar y desarrollar como una capacidad más.

Especialmente para un perfil de director de equipo o gestor de proyecto, es de vital importancia la actitud, ya que estaremos lidiando con problemas, situaciones complejas y en la mayoría de casos intervendrán personas, y ya sabemos que pocas cosas más complejas hay que las relaciones humanas.

Se nos dice en el PMBOK Sexta Edición que el Gestor de Proyectos debe invertir hasta el 90% de su tiempo en la comunicación (haciendo referencia a la gestión de la información, tanto oral como escrita que se de en el proyecto). Esto implica recopilar información, analizarla, comunicarla, hacerla llegar a los diferentes interesados, llevar a cabo reuniones, resolver conflictos, gestionar al equipo, etc

Para ser un gestor de proyectos eficiente es necesario contar con una actitud positiva, optimista y afrontar los problemas de manera directa y con afán de buscar una solución colaborando con los afectados.

Yo he vivido situaciones “complicadas” a lo largo de mi vida profesional, donde he observado comportamientos totalmente erróneos, líderes amargados, con el látigo en la mano y buscando “apretar al equipo” para que cumplan los objetivos marcados (muchas veces objetivos marcados de manera unilateral por el mismo, sin tener en cuenta al equipo).

Muchas empresas que dan más importancia al “presentismo”, esto es que todo el personal esté “calentando el asiento” en la oficina hasta la hora de salida, independientemente de la carga de trabajo o de la prioridad del trabajo a realizar.

Los nuevos modelos de gestión Agile, justamente lo que buscan es potenciar la actitud positiva en todo el equipo para así obtener el máximo rendimiento con el mínimo desgaste.

Se empodera a las personas, se les da poder para tomar decisiones, resolver problemas y priorizar el trabajo, es decir, conseguir equipos autogestionables.

Aquí el Gestor de Proyectos pasa a un plano de coach, facilitador del proceso y acompañante, sirviendo en todo momento como un elemento clave para la comunicación entre el equipo y capas gerenciales.

Como bien apunta Küppers en su artículo: “Cuando uno se centra en ayudar y servir a los demás para que crezcan y se desarrollen como personas, entonces es un trabajo brutal y muy gratificante, porque logra sacar lo mejor de cada persona para que además de “saber” hacer las cosas, “quieran” hacerlas poniendo sus mejores esfuerzos en ello”

Por supuesto que las aptitudes de un profesional son importantes y básicas también, pero desde mi punto de vista personal, considero que es más fácil aprender “aptitudes” que no cambiar ciertas “actitudes”

Si que es cierto que el día a día muchas veces nos supera, la carga de trabajo, fechas límites de entrega, presiones de los patrocinadores y cliente, etc pero debemos ser capaz de parar, y “escuchar” nuestras emociones y “modularlas” para que sean las correctas.

La capacidad que tengamos para entendernos a nosotros mismos y a nuestro estado emocional será en muchos casos la clave para acabar siendo un gestor de proyectos exitoso, y que los demás nos vean como un líder y no como un champiñón 🙂

¿Y tú que opinas? ¿Es más importante la actitud o la aptitud? Espero tus comentarios en la sección que encontrarás abajo.

Alejandro Pérez, PMP, PMI ACP