Negociación y Conflictos, PMP/CAPM, Project Management

¿Conoces las diferencias entre Gestión Tradicional y Agile?

En el artículo de hoy quiero hablarte de las diferencias principales entre una gestión de proyecto tradicional (también conocida como waterfall) o una gestión Agile.

También quiero darte algunos consejos para que sepas en que casos te conviene utilizar una u otra, ya que como en otras áreas de la vida, no hay una solución mágica para todo.

Lo importante para un gestor de proyectos es contar con el mayor abanico posible de herramientas y conocimientos.

Esto nos va a permitir seleccionar los mejores planteamientos en cada caso y hacer un “tailoring” adecuado para cada proyecto, dependiendo las circunstancias.

Antes de comenzar a ver las diferencias entre una gestión de proyectos más tradicional o una basada en prácticas ágiles, me gustaría recordar que no es mejor una que otra, simplemente en algunos casos conviene usar una y en otros otra.

Diferencias principales entre la Gestión Waterfall y la Gestión Agile

Una de las principales diferencias en la gestión de proyectos empleando métodos ágiles es la elaboración progresiva.

En vez de realizar un análisis y planificación detallada al inicio del proyecto, vamos a ir trabajando en bucles (también conocidos como iteraciones o sprints)

La idea es poder adaptarse al cambio sin demasiada fricción.

Lo que se busca con la agilidad es obtener cuanto antes un producto mínimo viable que poder presentar al cliente y luego ir trabajando con incrementos de valor en cada ciclo o iteración.

No se da por válida una iteración si no aporta un valor añadido al producto del proyecto.

Después de cada iteración, se revisa lo que ha funcionado y lo que no para tenerlo en cuenta en las siguientes.

Este enfoque de elaboración progresiva basado en ciclos iterativos nos va a permitir responder al cambio mucho mejor y adaptarnos a sus consecuencias.

¿En que casos es recomendable la Gestión Agile vs la Gestión Tradicional?

Pues esto dependerá de cada situación, pero en términos generales, todos aquellos proyectos donde el alcance esté poco definido o sepamos que los cambios en el mismo van a ser muy frecuentes, tiene sentido aplicar prácticas ágiles.

Proyectos tipo desarrollo de software o de I+D son candidatos muy claros a utilizar un enfoque agile, pero no los únicos.

Realmente las prácticas e implementaciones ágiles más comunes como Scrum y Kanban, son aplicables a casi cualquier tipología de proyecto.

Por lo general vale la pena hacerse estas preguntas:

  • ¿Los requisitos y el alcance en general está bien definido y acotado por todas las partes?
  • ¿Hemos realizado un proyecto similar en el pasado y contamos con planes y lecciones aprendidas que nos pueda ayudar?
  • ¿Lo que hoy es cierto y está documentado será siguiendo cierto mañana?

Si las repuestas son positivas, apuesta por una gestión tradicional, bien planificada y por fases (waterfall) si las respuestas son negativas, opta por una gestión Agile.

¿Qué otros factores debo tener en cuenta?

Obviamente intervienen otros factores a tener en cuenta, como por ejemplo la cultura de la organización.

No es posible cambiar la manera de hacer las cosas de un día para el otro, y pasar de trabajar con un sistema de gestión tradicional a uno agile implica entre otras cosas: comunicar bien el cambio, entender el cambio y formar a las personas claves de la organización.

Si los puntos comentados en el párrafo anterior no se llevan acabo adecuadamente y dedican los recursos necesarios para apoyar la transformación, más que agilidad, estaréis implementando el caos en vuestra organización.

¡Quiero saber más sobre los métodos e implementaciones Agiles!

Espero que este artículo te ayude a entender las diferencias principales entre ambos sistemas de gestión y saber escoger el más apropiado según las circunstancias propias del proyecto y la organización.

Si quieres profundizar en estos temas, conocer que supone ser Agile, los marcos y métodos de referencia como Scrum, Kanban, XP y mucho más no dejes de revisar nuestro Curso Agile: PMI ACP + ScrumMaster, posiblemente el curso más completo del mercado para dar el salto a la agilidad.

Alejandro Pérez, PMP, PMI ACP

Negociación y Conflictos, PMP/CAPM, Project Management

¿Es lo mismo Explicar que Comunicar?

En el artículo de hoy me gustaría hablar sobre el “arte de comunicar”.

En la mayoría de proyectos no se le da la importancia que tiene a la gestión de las comunicaciones, ya sean orales, escritas, etc

Según el estándar de gestión de proyectos PMBOK Sexta Edición, se nos indica que el gestor de proyectos invierte aproximadamente un 90% de su tiempo en la gestión de las comunicaciones.

Esta afirmación no hace referencia a que se pase el 90% hablando o reunido, nada más lejos de la realidad, sino a que invierte gran parte de su tiempo, en recopilar, analizar información y transmitirla de manera adecuada a todos los interesados del proyecto.

¿Pero cuando hablamos de transmitirla adecuadamente de que estamos hablando en realidad?

No se trata de hablar o explicar, de exponer datos sin más, se trata de comunicar de “conectar con nuestro público”

Cuando explicamos algo, nos quedamos en la superficie del mensaje, tan solo estamos actuando como emisores de un mensaje, pero no estamos “involucrando” o “conectando” con el receptor.

Cuando comunicamos, vamos mucho más allá, conectamos con los receptores y los hacemos partícipes del mensaje.

¿Qué necesito pues para comunicar?

Para comunicar con claridad es imprescindible contar con tres capacidades:

  1. Un alto grado de conocimiento de la lengua.
  2. Un alto grado de conocimiento de aquello sobre lo que se va a comunicar
  3. Excelente capacidad de organización de las ideas y sintetizar el mensaje

Estas capacidades como cualquier otra se pueden desarrollar, nadie nace aprendido, sino que se hace camino al andar.

Fijaos en los políticos, la gran mayoría tienen muchas deficiencias en su oratoria, ya que están “leyendo” un documento, no creen en lo que defienden, ni muchas veces tienen un gran conocimiento del tema sobre el que pretenden comunicar.

Por eso, nos sorprendemos cuando de tanto en tanto, nos encontramos delante de un verdadero líder que conoce y cree en su mensaje y por lo tanto está comunicando y no explicando.

Es muy importante entender el valor de la comunicación y del esfuerzo que debemos hacer como gestores de proyectos para hacer de la misma nuestra herramienta de trabajo principal en el día a día.

Dicho esto, toma ahora 5 minutos de tu tiempo y analiza tus “capacidades de comunicación” y piensa en los 3 puntos comentados arriba.

¿Consideras que los dominas a la perfección? ¿o hay camino para mejorar? Si tu respuesta a la última pregunta es afirmativa, te invito a marcar un plan de acción para mejorar estas capacidades.

Acciones Recomendadas

Una muy buena idea sería valorar el trabajar los aspectos de la comunicación en grupo, uniéndote a ToastMasters una organización internacional especializada en la mejora de oratoria y la comunicación, con sedes locales en la mayoría capitales del mundo.

Si resides en España, desde el capítulo local del PMI en Madrid, organizan habitualmente sesiones de mejora de la oratoria conjuntamente con Toastmasters, os ánimo a uniros y mejorar vuestras competencias de comunicación.

Alejandro Pérez, PMP, PMI ACP

Negociación y Conflictos, PMP/CAPM, Project Management

Retrospectiva ¿Qué es y qué no es?

La retrospectiva es necesaria en TODOS los proyectos sean ágiles o no.

Como concepto la retrospectiva es un momento de pausa, de reflexión, en el cuál el equipo se reúne para analizar como se están haciendo la cosas.

Investigar que ha funcionado, que no ha funcionado y como aplicar estas lecciones aprendidas para las próximas acciones.

Siempre vale la pena parar un momento “el tiempo” y pensar en como podemos mejorar.

Que NO debe ser una retrospectiva:

  • No debes ser una reunión sin sentido, donde se hablen de muchas cosas y no se tomen decisiones.
  • No debe ser una “caza de brujas”, no se trata de buscar culpables, sino de buscar mejoras.

Que debería ser una retrospectiva:

  • Un momento de expresión abierta en un ambiente psicológicamente seguro.
  • Un lugar de co-creación, donde los participantes aporte su experiencia y puntos de vista.
  • Una reunión con un objetivo concreto: la mejora y aprendizaje continuo.

Habitualmente en las retrospectivas se suele dar respuesta a 3 preguntas básicas:

  • ¿Qué hicimos bien?
  • ¿Qué hicimos mal?
  • ¿Qué podemos cambiar o hacer distinto la próxima vez para mejorar?

¿Cómo podemos dinamizar una retrospectiva?

En el libro “Agile Retrospectives” de Esther Derby y Diana Larsen, se indican 5 pasos o etapas para la estructuración de las retrospectivas:

  • Preparar el escenario: El objetivo es lograr que las personas conozcan e internalicen los objetivos de la reunión y el tiempo programado.
  • Recolectar datos: Lograr capturar todos los puntos de vista, situaciones, hechos e información útil para analizar (potenciando la tormenta de ideas y la clasificación de las mismas).
  • Generar ideas: Comprender la situación del equipo y que surjan los hallazgos de posibles mejoras (para esto podemos usar diagramas tipo Fishbone y herramientas de mindmapping para profundizar en las ideas)
  • Action items: Elaborar una lista de acciones y elegir las más importantes para aplicarlas inmediatamente a nuestro trabajo.
  • Cerrar la retrospectiva: Dar por finalizado el proceso de análisis con el impulso y las ganas necesarias para realizar las acciones definidas.

Puedes ver diferentes dinámicas de grupos para gestionar las retrospectivas en tus proyectos aquí: Fun Retrospectives

Una de mis preferidas es el LSP (Lego Serious Play) que facilita la dinamización de este tipo de eventos y además es muy divertido 🙂

¿Utilizas las retrospectivas como herramienta de mejora en tus proyectos? ¿Qué técnicas aplicas para dinamizarlas?

Cuéntanos tus experiencias (buenas o malas) en la sección de comentarios abajo.

Alejandro Pérez, PMP, PMI ACP

Project Management

4 Técnicas que SI funcionan para conseguir una Entrevista de Trabajo

En el artículo de hoy quiero facilitarte algunos consejos muy útiles si te encuentras en búsqueda de empleo.

No hay nada más frustrante que pasarse el día enviando CVs y no recibir respuesta, o peor aún recibir respuesta y que nunca llegues a ser candidato finalista para la entrevista.

Las empresas están saturadas de CVs, muchas ofertas inundan el departamento de RRHH y en algunos casos se reciben entre 500 y 600 CV diferentes, ¿crees que se los van a leer todos en detalle? La respuesta es clara:

¿Entonces? Como candidato a un puesto de trabajo, ¿qué debo hacer para tener la oportunidad de ser entrevistado?

A continuación, mis consejos y técnicas probadas:

1) Define lo que buscas

Puede parecer una obviedad, pero no lo es, muchas veces iniciamos el proceso de búsqueda sin tener bien claro y definido lo que realmente estamos buscando.

Define claramente el puesto de trabajo que estás buscando, donde te encuentras ahora y que es lo que esperas en tu futuro empleo. Que condiciones estás dispuesto a aceptar y cuáles no (horario, vacaciones, formación, salario, etc)

Si tenemos estos objetivos claros, muchas ofertas las descartaremos rápidamente y nos centraremos en aquellas que nos aportan el valor que buscamos.

2) Analiza las ofertas con detalle

Revisa bien las ofertas: que piden, que rol, aptitudes, conocimientos, los requisitos mínimos para aplicar. Nunca está de más revisar el perfil de la empresa, ir a su web y entender que tipo de organización es, que valores transmite, etc

3) Diseña un CV a medida de la oferta

Estoy seguro que ya tienes un CV, pero quizás sea hora de actualizarlo y lo más importante, de adecuarlo a la oferta.

No es una buena práctica enviar el mismo CV a todas las ofertas a las que apliques, es mucho más inteligente “adaptarlo”, resaltando aquello que es importante para esa oferta en cuestión o minimizando o incluso eliminando aquellas áreas que no aporta valor para el puesto en particular.

Para ello te recomiendo que mejores el impacto visual de tu CV, puedes utilizar plantillas profesionales como las de Canva o valorar algún servicio online como el de VisualVC o similar.

También te aconsejo que huyas de los errores clásicos. Te recomiendo leer este artículo publicado por José Luis Portela (@joseluisportela), que detalla en clave irónica todo aquello que debes evitar: ¿Como hacer un buen CV?

4) Envía tu CV y haz seguimiento

Una vez hayas enviado el CV no te olvides de hacer seguimiento, no se trata de hacerse pesado, pero si de asegurar que tu CV ha sido recibido.

En algunos casos también puede ser buena idea investigar a través de Linkedin, quien es la persona responsable del puesto de trabajo e incluso contactar con él/ella (podemos por ejemplo solicitar una introducción si tenemos algún contacto en común).

Contactar con la persona responsable de la oferta nos puede permitir posicionarnos mejor y obtener información de primera mano sobre el rol o puesto de trabajo.

Resumiendo, si llevas a cabo todos estos pasos de manera detallada y dedicando el tiempo necesario, estoy seguro que tus posibilidades de conseguir una entrevista de trabajo aumentarán exponencialmente.

¿Tienes algún otro consejo que compartir? ¿Alguna experiencia personal en procesos de búsqueda de trabajo?

No dudes en dejar tus comentarios, en la sección dedicada para ello abajo.

Alejandro Pérez, PMP, PMI ACP

Project Management

La formación Agile más completa: PMI ACP + ScrumMaster

Como ya sabrás, las prácticas ágiles están de moda, son tendencia.

El problema, como con cualquier otra moda (por ejemplo la del coaching), es que hay mucho “humo” y cuesta discernir aquellas prácticas que realmente aportan valor.

Justamente con el objetivo de aportar valor, te presento la que posiblemente sea la formación Agile más completa que vas a encontrar: PMI ACP + ScrumMaster

Esta formación ya está disponible en formato intensivo presencial (Madrid/Barcelona) y también en formato Online.

¿Qué diferencia a esta formación de otros cursos de Scrum o Agile?

En la mayoría de cursos de Scrum, se habla únicamente de Scrum.. y Scrum no es Agile y Agile no es Scrum, me explico:

Una buena formación Agile, no debe centrarse únicamente en el marco de trabajo Scrum (eso sería quedarse con una visión muy sesgada y limitada de la realidad) sino en dotar al participante de una visión global de la agilidad, esto incluye los valores compartidos, las habilidades blandas, y otras capacidades que se le presuponen a un especialista Agile.

Y no solo eso, una buena formación Agile, tiene que darte una visión global de todas las prácticas actuales: Scrum, Kanban, XP, DSDM, etc

Esto es lo que pretendemos con nuestro curso PMI ACP + ScrumMaster, dotar a los participantes de una visión de 360 grados, global pero profundizando en los aspectos más importantes.

Una formación dinámica y participativa pero sin shows, humo, ni artificios: únicamente Agile en su estado más puro.

Esta formación se imparte en 2 formatos: presencial en 2 días (Viernes tarde y Sábado completo) o en formato online (sin horarios fijos, a tu ritmo).

Con esta formación estarás capacitado para superar los 2 exámenes de certificación Agile con más demanda en el mercado laboral:

  • PMI Agile Certified Practitioner (ACP) de PMI.org
  • Professional Scrum Master I (PSM I) de Scrum.org

Si quieres conocer el temario detallado, costes, fechas, etc no dejes de visitar la web del curso:

Formación PMI ACP + ScrumMaster

Próxima Convocatoria:

Barcelona: Viernes 15 y Sábado 16 de Marzo | Madrid: Viernes 29 y Sábado 30 de Marzo | Online: Ya disponible, sin horarios, a tu ritmo

También puedes resolver cualquier duda sobre el curso o las certificaciones llamando al (+34) 932556175 estaré encantado de asesorarte personalmente.

Alejandro Pérez, PMP, PMI ACP

Negociación y Conflictos, PMP/CAPM, Project Management

¿Cuál es el ROI de la Certificación PMP? ¿Es mejor opción que un Máster?

En el artículo de hoy quiero hablarte sobre el valor de la Certificación PMP y su retorno de la inversión.

¿Qué obtienes superando el examen de Certificación PMP?

  • Demuestras el conocimiento profundo del estándar de gestión PMBOK, así como las buenas prácticas y código ético de la profesión
  • Demuestras tener experiencia profesional en el área (al menos 3 años)
  • Demuestras interés por mantenerte actualizado y reciclado obteniendo una certificación de prestigio
  • Te ayuda a estructurar tu forma de trabajar, a tener un sistema de trabajo, usando buenas prácticas, herramientas y técnicas probadas por miles de profesionales.

Todo lo anterior son puntos claves para destacar en un proceso de selección.

Imagínate que eres un consultor de RRHH que tiene que filtrar 850 CVs que ha recibido para un única oferta de trabajo.. ¿como lo harías?

Pues fácil, filtrando en el sistema de recepción de candidatos por “PMP” y de esta manera los 850 pasarán a ser 30 y te aseguras que cumplan los requisitos de los 4 puntos mencionados arriba.

Obviamente el estar certificado no te garantiza un trabajo (hay que valorar experiencia, idiomas, encaje en la cultura de la organización, etc), pero si que te ayudará y mucho en el proceso.

¿Qué se valora más el PMP o un posgrado/máster en gestión de proyectos?

Pues bien, teniendo en cuenta que un posgrado te puede llevar entre 6 meses y un año en finalizarlo, y que luego a nivel de empresa se valora más estar en posesión de la Certificación PMP oficial que no de un diploma universitario de máster, la respuesta es clara.

El ROI es mucho más claro y rápido realizando una formación intensiva PMP y superando el examen, que no invirtiendo mucho más presupuesto, tiempo y esfuerzo en las otras opciones.

Adicionalmente, en muchos casos el máster o posgrado no te garantiza una formación adecuada para poder superar el examen.

Lo publicitan en su marketing, pero habitualmente la realidad es otra, hasta un 30% de mis alumnos asisten a mis cursos intensivos PMP tras haber realizado un máster o posgrado en gestión de proyectos  y no sentirse suficientemente preparados para el examen.

¿Pero el PMP no está pasado de moda? ¿Lo que se lleva ahora es Agile no?

Esta pregunta me la han hecho en más de una ocasión y demuestra un desconocimiento de la materia en cuestión.

El PMP es una certificación reconocida internacionalmente, goza de gran prestigio y cada vez en más alta demanda.

El PMP asegura un conocimiento del PMBOK, que no es una metodología, sino un estándar de gestión de proyectos, por lo tanto incluye en su última versión la agilidad dentro de los enfoques y las buenas prácticas de gestión.

Conocer el PMBOK y aplicar agilidad son temas totalmente complementarios y no excluyentes.

El problema es que con el boom de lo “Agile”, hay mucho humo y una gran burbuja que en breve tiene que explotar (ver mi artículo: Scrum está de moda, pero cuidado, no lo cura todo )

Desde mi punto de vista, como profesional y formador, considero que conocer el PMBOK nos da una base teórica y unos fundamentos muy buenos para luego complementarlos con formación específica en agilidad (ya sea un curso PMI ACP o de Scrum).

Resumiendo, aunque tenga sus detractores (mayormente por desconocimiento), la Certificación PMP es una de las certificaciones “top” en el mercado, en cuanto a su prestigio, demanda y a su positivo ROI, especialmente si la comparamos con otras opciones formativas.

También parte de este prestigio se debe a su dificultad, ya que aparte de cumplir con una serie de requisitos de experiencia profesional, requiere de una preparación formal y superar un examen de 200 preguntas en 4h.. no todo el mundo se atreve con ello 🙂

Si tienes interés en conocer más sobre la Certificación PMP, sus requisitos, costes, proceso de aplicación, etc no dejes de leer la sección FAQ.

Cualquier duda no resuelta, puedes contactar conmigo directamente, o dejar tus consultas/comentarios en la sección de abajo.

Alejandro Pérez, PMP, PMI ACP

PMP/CAPM, Project Management

¿Ya aplicas la Ley de Pareto (80/20) en la gestión de tus proyectos?

Hoy quiero hablaros de uno de los principios empíricos más interesantes: La Ley de Pareto

El origen de este principio se encuentra en la observación empírica que realizó el economista y sociólogo italiano Vilfredo Pareto (1848-1923) respecto a la distribución de la propiedad en Italia.

Pareto tras varias investigaciones y análisis llegó a la siguiente conclusión: el 80% de la propiedad del país correspondía tan sólo al 20% de la población. Tras estudiar la distribución de la propiedad en otros países, se percató que seguía el mismo patrón.

Más adelante Joseph M. Juran, aplicó el trabajo de Pareto a la calidad observando cómo de forma recurrente el 80% de los defectos era provocado por el 20% de los procesos.

Esta regla no tiene un fundamento teórico, sino empírico. Su validez proviene del hecho de que la aproximación del 80/20 resulta ser correcta de forma empírica en una gran variedad de fenómenos pero no son cifras exactas y pueden variar.

Algunos ejemplos clásicos de su aplicación:

  • El 80% de las consecuencias provienen del 20% de las causas
  • El 80% de tus resultados provienen  del 20% de tu esfuerzo y tiempo
  • El 80% de los beneficios de tu empresa provienen del 20% de sus productos y clientes

La ley de Pareto puede ser de gran utilidad para la gestión de una empresa o proyecto, puesto que identificando el concreto 20% de un factor concreto que produzca el 80% que queremos controlar, es posible conocer dónde es más rentable focalizar nuestros esfuerzos para conseguir unos mejores resultados.

Concretamente en la Gestión de Proyectos el principio de Pareto es aplicable a la ejecución de muchos paquetes de trabajo, donde el 20% del trabajo produce el 80% del resultado y esto tiene un impacto directo en el tiempo y los costes.

Resumiendo, nuestro objetivo principal al aplicar la ley de Pareto (también conocida como regla del 80/20) a nuestros proyectos es:

  • Detectar aquellos procesos donde debemos focalizar el esfuerzo para conseguir mejores resultados.
  • Detectar nuestras ineficiencias y asegurarnos que las eliminamos.

Como bien apuntaba el reconocido experto en gestión Peter Drucker: “La eficiencia es hacer las cosas bien, la efectividad es hacer las cosas correctas””

¿Qué opinas tú? ¿Aplicas habitualmente la regla 80/20 a tus proyectos o en tu vida personal? ¿Consigues buenos resultados?

Como siempre tus comentarios serán bienvenidos!

Alejandro Perez, PMP, PMI ACP

PMP/CAPM, Project Management

Valor = (Beneficio – Costes) ¿Gestionas el valor en tus proyectos?

En el artículo de hoy voy a hablarte sobre la gestión del valor y los beneficios en los proyectos.

Habitualmente se suele hablar de beneficio y valor sin diferenciar correctamente estos términos.

En este artículo cuando me refiero a beneficio de un proyecto, hago referencia a las ganancias obtenidas por la organización y los beneficiarios a través del resultado del proyecto.

El valor en cambio sería el resultado neto de estas ganancias menos el coste imputado para obtenerlas.

El valor puede ser tangible o intangible y el gestor de proyecto debe ser siempre un gestor de valor para la organización tal y como planteaba en este otro artículo que escribí: Value Manager ¿Ha muerto el PM tradicional?

Ya en la Sexta Edición del PMBOK se habla de la necesidad de contar con un plan de gestión de beneficios para el proyecto.

Este plan de gestión del beneficio nos va a permitir identificar posibles problemas y nos ayuda a reducir el riesgo global del proyecto, ya que durante este proceso examinaremos las cuestiones a nivel de organización que podrían perjudicar a su éxito, mejorando la capacidad de predicción y evitando muchos obstáculos potenciales.

Adicionalmente el PMI ha elaborado un framework de gestión de beneficios basado en 3 elementos importantes:

  • Identificar los Beneficios: Para determinar si los proyectos, programas o portfolios pueden ofrecer los resultados de negocio esperados.
  • Ejecutar la Gestión de Beneficios: Para minimizar los riesgos y maximizar las ganancias
  • Mantener los Beneficios: Para asegurar que el resultado del proyecto continua generando valor para la organización.

Podéis revisar el framework completo aquí: Benefits Realization Management Framework

Adicionalmente y por un tiempo limitado, el PMI permite la descarga gratuita de la recién publicada Practice Guide: Benefits Realization Management, una pdf de más de 1oo páginas con toda la información sobre el tema en cuestión.

Vale la pena aprovechar la oportunidad y descargarla para tenerla en nuestra biblioteca de gestión de proyectos junto al PMBOK y otros materiales de interés.

Espero que el artículo te haya resultado interesante y su lectura aporte valor a tus proyectos 🙂

Alejandro Pérez, PMP, PMI ACP

PMP/CAPM, Project Management

¿Aptitud o Actitud? ¿Cuál de las dos es más importante?

En el artículo de hoy me gustaría ahondar en los conceptos de actitud y aptitud, que por desgracia en muchas empresas confunden.

No hace mucho releía uno de los artículos clásicos del crack de la comunicación Victor Küppers: 7 Diferencias entre un líder y un champiñón que os recomiendo leer, ya que además de divertido es muy ilustrativo.

En este artículo, Küppers hace énfasis en la actitud, la forma de actuar y de impactar a otros y la energía positiva que un buen líder debe reflejar. Muchas de las cosas comentadas en el artículo parecen obvias, pero no por ellos dejan de ser muy importantes.

Muchas empresas dedican tiempo y esfuerzo en mejorar las aptitudes de los profesionales que las componen y se olvidan de algo igual o quizás más importante, las actitudes.

Antes de nada para los neófitos en el tema, diferenciaremos los 2 vocablos:

  1. Aptitud: Hace referencia a los “hard skills”, a las habilidades técnicas o conocimientos. El talento, habilidad o destreza que tenemos para llevar a cabo nuestras tareas.
  2. Actitud: Hace referencia a como nos comportamos, como afrontamos las diferentes situaciones (de forma positiva, negativa, etc) y está más relacionadas con los “soft skills” y la inteligencia emocional.

Tanto la actitud como la aptitud, pueden ser innatas a la persona o adquiridas a lo largo del tiempo, ya sea vía experiencias personales o formaciones concretas enfocadas en mejorarlas.

En la mayoría de procesos de selección cuando vas a una entrevista de trabajo, se suelen centrar más en las aptitudes, dejando por lo general un poco de lado la actitud.. ERROR

Personalmente considero que la actitud es tan o más importante que la aptitud y se debería valorar y desarrollar como una capacidad más.

Especialmente para un perfil de director de equipo o gestor de proyecto, es de vital importancia la actitud, ya que estaremos lidiando con problemas, situaciones complejas y en la mayoría de casos intervendrán personas, y ya sabemos que pocas cosas más complejas hay que las relaciones humanas.

Se nos dice en el PMBOK Sexta Edición que el Gestor de Proyectos debe invertir hasta el 90% de su tiempo en la comunicación (haciendo referencia a la gestión de la información, tanto oral como escrita que se de en el proyecto). Esto implica recopilar información, analizarla, comunicarla, hacerla llegar a los diferentes interesados, llevar a cabo reuniones, resolver conflictos, gestionar al equipo, etc

Para ser un gestor de proyectos eficiente es necesario contar con una actitud positiva, optimista y afrontar los problemas de manera directa y con afán de buscar una solución colaborando con los afectados.

Yo he vivido situaciones “complicadas” a lo largo de mi vida profesional, donde he observado comportamientos totalmente erróneos, líderes amargados, con el látigo en la mano y buscando “apretar al equipo” para que cumplan los objetivos marcados (muchas veces objetivos marcados de manera unilateral por el mismo, sin tener en cuenta al equipo).

Muchas empresas que dan más importancia al “presentismo”, esto es que todo el personal esté “calentando el asiento” en la oficina hasta la hora de salida, independientemente de la carga de trabajo o de la prioridad del trabajo a realizar.

Los nuevos modelos de gestión Agile, justamente lo que buscan es potenciar la actitud positiva en todo el equipo para así obtener el máximo rendimiento con el mínimo desgaste.

Se empodera a las personas, se les da poder para tomar decisiones, resolver problemas y priorizar el trabajo, es decir, conseguir equipos autogestionables.

Aquí el Gestor de Proyectos pasa a un plano de coach, facilitador del proceso y acompañante, sirviendo en todo momento como un elemento clave para la comunicación entre el equipo y capas gerenciales.

Como bien apunta Küppers en su artículo: “Cuando uno se centra en ayudar y servir a los demás para que crezcan y se desarrollen como personas, entonces es un trabajo brutal y muy gratificante, porque logra sacar lo mejor de cada persona para que además de “saber” hacer las cosas, “quieran” hacerlas poniendo sus mejores esfuerzos en ello”

Por supuesto que las aptitudes de un profesional son importantes y básicas también, pero desde mi punto de vista personal, considero que es más fácil aprender “aptitudes” que no cambiar ciertas “actitudes”

Si que es cierto que el día a día muchas veces nos supera, la carga de trabajo, fechas límites de entrega, presiones de los patrocinadores y cliente, etc pero debemos ser capaz de parar, y “escuchar” nuestras emociones y “modularlas” para que sean las correctas.

La capacidad que tengamos para entendernos a nosotros mismos y a nuestro estado emocional será en muchos casos la clave para acabar siendo un gestor de proyectos exitoso, y que los demás nos vean como un líder y no como un champiñón 🙂

¿Y tú que opinas? ¿Es más importante la actitud o la aptitud? Espero tus comentarios en la sección que encontrarás abajo.

Alejandro Pérez, PMP, PMI ACP

PMP/CAPM, Project Management

Objetivo 2019: Certificarte en Gestión de Proyectos (PMP|ACP|ScrumMaster)

Ya estamos en el 2019 un nuevo año y nuevos objetivos y retos por delante.

Enero es el mes en el que muchos de nosotros y muchas empresas dedicamos para marcar las nuevas metas a cumplir en el año que comienza.

Como ya sabrás el mercado laboral es cada vez más competitivo y la lucha por conseguir ese puesto soñado o ser el candidato elegido para liderar el nuevo proyecto puntero de la compañía es cada vez más complicado.

Nos pueden ayudar a conseguir esos objetivos muchos factores, tales como una buena experiencia profesional, el networking, el dominio de idiomas, etc

Pero aún dominando todo lo anterior, en muchas ofertas de trabajo nos encontraremos que nos piden certificaciones profesionales. Unas de las más demandadas en la actualidad son las de Gestión de Proyectos.

 

Las certificaciones en Gestión de Proyectos, tales como el PMP, CAPM, PMI ACP, PSM I, etc son útiles para profesionales de cualquier sector.

Muchos lectores y futuros alumnos me escriben o llaman preguntándome si son certificaciones enfocadas a ingenierías o carreras técnicas únicamente, nada más lejos de la realidad.

Entre mis alumnos cuento con profesionales de todos los sectores, desde la construcción, consultoría, marketing, abogacía, farma, etc

Resumiendo, las certificaciones de gestión de proyectos aportan valor a profesionales de cualquier sector, incluso para emprendedores que necesitan gestionar sus propios proyectos.

Al final, en estas formaciones y certificaciones, lo que se trabaja son las buenas prácticas, técnicas, herramientas y marcos de trabajo para implementar en el día a día y profesionalizar nuestra labor.

Dado que hay muchas certificaciones en el mercado, os recomiendo que leáis este artículo que escribí sobre que certificación elegir: ¿Qué certificación de gestión de proyectos me conviene?

Y si después de leer el artículo tienes cualquier duda o prefieres hablar conmigo personalmente para que te asesore, no dudes en escribirme o llamarme al  (+34) 932556175 estaré encantado de atenderte.

Nuestros alumnos nos escogen por la cercanía, profesionalidad y trato personalizado, puedes leer lo que opinan de nuestra formación aquí: Opiniones Cursos Gestión de Proyectos o también buscando por CEOLEVEL directamente en Google.

Alejandro Pérez, PMP, PMI ACP