PMP/CAPM, Project Management

«Work from Home» ¿Bendición o Maldición?

Se acabaron las vacaciones (para aquellos que hayan tenido la suerte de disfrutarlas) y la mayoría hemos vuelto a nuestras rutinas habituales.

Varios estudios demuestran que hasta un 30% de la población sufre de ansiedad, malestar o apatía al tener que reincorporarse en su puesto de trabajo tras un periodo más o menos largo de desconexión vacacional.

El tener que madrugar, volver a los atascos matutinos (o esperas en el transporte público), las prisas, el ruido, la vuelta a la oficina, etc no ayuda a que nuestro cuerpo se habitúe a la nueva realidad.

La primera semana suele conllevar un proceso de adaptación (hay quien ha desconectado tanto, que ni recuerda el password de su pc).

Para evitar estas situaciones y con la idea de facilitar el poder compaginar trabajo y familia, algunas organizaciones están virando al modelo de teletrabajo o «work from home» invitando a sus empleados a trabajar desde casa ya sea la jornada laboral completa o algunas horas/días.

Desde el punto de vista de la empresa, tiene algunos beneficios económicos obvios (de espacio, dietas, etc).

También para el trabajador se pueden observar bastantes beneficios, ¿pero es todo tan bonito como parece a priori?

La Realidad del Teletrabajo:

Yo desde mi experiencia, considero que la mejor opción es un punto intermedio, es decir que la organización permita al trabajador trabajar desde casa 2-3 días por semana.

Y es que aunque inicialmente pueda parecer una panacea, el trabajar desde casa también tiene sus inconvenientes, por ej:

  • Menor interacción humana: Esto lo sabe quien ha pasado semanas trabajando desde casa, por mucho que tengas herramientas colaborativas, estas no sustituyen al 100% el contacto humano.
  • Perdida de valores corporativos: Este punto va relacionado con el primero. Si la organización no tiene unos buenos planes de comunicación e involucración del empleado, pueden darse situaciones de aislamiento y perdida de «pertenencia a la empresa».
  • Distracciones Constantes: Si no disponemos de un buen entorno de trabajo y aplicamos cierto nivel de disciplina, podemos vernos tentados por distracciones (tv/radio de fondo, ruidos, interrupciones de la familia, etc)
  • No desconectar: Aunque a priori hay quien piensa que desde casa se trabaja menos al no tener una supervisión constante, la realidad suele ser la contraria, se acaba trabajando más horas y sin un horario fijo (esto sucede especialmente en el caso de ser autónomo, donde te puedes encontrar fácilmente trabajando a las 2.00 de la mañana sin darte cuenta).

Por ello, es importante si se tiene pensado valorar la opción de trabajar desde casa, de buscar un equilibrio adecuado.

Mis consejos para el teletrabajo:

  • Trabajar 2-3 días desde casa (el resto en la oficina o en un coworking).
  • Separar claramente el espacio de trabajo del espacio de ocio y evitar cualquier tipo de interrupciones no deseadas.
  • Disponer de herramientas de colaboración adecuadas al trabajo (Skype, TeamViewer, Trello, SharePoint, Basecamp, etc)
  • Marcarse horarios y respetarlos en la medida de lo posible
  • Evitar levantarse de la cama y trabajar en pijama (podemos trabajar con ropa cómoda), pero el quedarse con el pijama no ayuda a separar los entornos de ocio/descanso y trabajo (ni físicamente, ni mentalmente).

Hasta aquí mi visión del teletrabajo y mis consejos para no «morir en el intento», ahora me gustaría saber tu opinión:

¿Consideras el trabajar desde casa como una buena opción? ¿Tu empresa te ofrece esta facilidad? ¿Tienes alguna experiencia que quieras compartir con los lectores?

¡Como siempre espero tus comentarios!


Alejandro Pérez, PMP, PMI ACP