Project Management

¿Quieres un globito? La perversión del Juego Serio en las organizaciones

En el artículo de hoy os quiero hablar sobre la gamificación y el juego serio aplicados al team building en el entorno empresarial.

La gamificación es el empleo de mecánicas de juego en entornos y aplicaciones no lúdicas con el fin de potenciar la motivación, la concentración, el esfuerzo, la fidelización, etc

Se usa habitualmente en sesiones de formación, coaching, o para fomentar la involucración del empleado y el team building en los equipos.

Si a esto le sumas el uso de una aplicación/entorno de juego (videojuegos, Legos, etc) ya tienes el Juego Serio.

Yo soy un fiel defensor de estas técnicas si se aplican de forma correcta, con un objetivo muy claro y definido, y se obtienen unas lecciones aprendidas y resultados medibles.

Pero la realidad es otra.. con el «boom» reciente de las prácticas ágiles en las empresas, han aparecido de nuevo pseudo-coaches y formadores «expertos» en divertir al público.

Estos individuos son más peligrosos que el payaso Pennywise y consiguen «encandilar» o directamente engañar a muchos departamentos de RRHH con sus globos, recortables y plastidecors.

¿Quieres un globito?

Con la expresión arriba mencionada de «divertir al público» quiero decir que aparte de unas risas y pasar un buen rato, el aprendizaje obtenido es 0.

Si quieres que tu equipo se ria, se divierta o libere tensiones, bien hay talleres de risoterapia o es tan fácil como organizar un afterwork con unas birras (bastante más económico).

Si la organización está desembolsando una fuerte suma de dinero para sesiones de formación o dinámicas de team building, se espera que el profesional que las imparte y lidera, sepa lo que hace.

Con esto quiero decir que hay mucho «vende humo», casi todas las formaciones a día de hoy incluyen horas de jugar con post-its y montar torres altas con Lego.

Yo llevo impartiendo formación de materias diversas desde los 24 años (tengo unos cuantos más..) y nunca he necesitado de juegos y malabares para involucrar a los alumnos, hacerlos partícipes o mantener su atención.

Con lo anterior no quiero decir que no sean necesarias o que no puedan ser interesante si cumplen un propósito claro y definido, pero tampoco son imprescindibles para facilitar una formación de calidad.

En varias de mis formaciones he preguntado a mis alumnos si conocían prácticas de teambuilding gamificadas o si habían practicado con el juego serio.

¿Su respuesta? La mayoría dijo que si y me explicaron sus experiencias:

  1. Ir en grupo a sesiones de Paintball o Karting
  2. Usar Lego, en grupos para ver quien construye la torre más alta en menos tiempo
  3. Usar recortables y plastidecors de diferentes colores para mostrar sus emociones en sus dibujos dependiendo el color usado
  4. Utilizar un tablero con post-its para ir pegando por columnas lo que les gustaba mas o menos

Pues bien, todo y que las actividades anteriores pueden llegar a ser más o menos divertidas, como resultados medibles y lecciones aprendidas se van a generar más bien pocas.

Una buena actividad de Juego Serio implicaría lo siguiente:

  1. Analizar que se quiere conseguir/obtener con esta actividad (no me vale el reirse o pasarlo bien/perder el tiempo)
  2. Que la actividad se lleve a cabo de manera rigurosa con participación de algún perfil de RRHH/Training y un formador/coach que sepa lo que hace y por que lo hace.
  3. Que al finalizar se haga un resumen de lecciones aprendidas y se obtenga un retorno de valor de esta sesión

Si los puntos anteriores no se dan, estamos haciendo perder el tiempo a todo el mundo, con el impacto negativo al proyecto (coste directo y el coste de oportunidad de no estar invirtiendo el valioso tiempo en otras tareas).

Es muy diferente participar en una sesión de LSP (Lego Serious Play) bien definida y estructurada, con objetivos concretos y liderada por un Lego Certified Trainer con años de experiencia y acompañado de la organización a jugar en una «pseudo-formación» a ver que equipo hace la torre más alta con las piezas..

Resumiendo, la gamificación y el juego serio son herramientas muy potentes si se ejecutan correctamente y se han definido unos buenos objetivos.

Asimismo pueden llegar a provocar el rechazo de los participantes y conseguir el efecto contrario al previsto si se realizan sin una planificación previa y con personal poco preparado.

¿Qué opinas tú? ¿Te ha tocado ponerte una nariz de payaso o hacer dibujos con plastidecors, recortables o torres altas de Lego sin sentido en las formaciones o dinámicas en las que has participado?

Como siempre tus opiniones y puntos de vista serán bien recibidos.

Alejandro Pérez, PMP, PMI ACP