Negociación y Conflictos, PMP/CAPM, Project Management

¿Aplicas Inteligencia Emocional en la Gestión de tus Proyectos?

En 1995 el psicólogo Daniel Goleman puso de moda a nivel mundial el término “Inteligencia Emocional”.

No fue ni mucho menos el primero en usarlo, ya que una década antes otros autores ya lo habían mencionado en otros trabajos y publicaciones, pero si que fue gracias a Goleman que el termino empezó a popularizarse.

La inteligencia emocional nos permite tomar conciencia de nuestras emociones y las de los demás, tolerar las presiones y frustraciones, aumentando así nuestra capacidad de trabajar en equipo.

Se ha hablado en muchas ocasiones ya del uso de la Inteligencia Emocional en diversos ámbitos, pero hoy me gustaría centrarme en su aplicación en el área de la gestión y en como puede afectar al éxito o fracaso de un proyecto.

En el PMBOK Sexta Edición ya aparece mencionada la Inteligencia Emocional como un factor importante para el liderazgo de equipos.

¿Qué rasgos definen al líder emocionalmente inteligente?

  • Empatía: Un buen líder emocional es capaz de entender a las personas a su cargo y  a los demás con los que se relaciona. Conocer y entender las motivaciones de su equipo, identificar las debilidades y potenciar las fortalezas.
  • Motivación: Un líder basa su motivación en la consecución de logros y sabe cómo transmitir esa motivación a su equipo para que todas las personas que lo forman tengan un objetivo común y se centren en el mismo.
  • Auto-Conocimiento: Un buen líder emocional es consciente de que su estado psicológico es fundamental para emprender cualquier reto y que este puede afectar a su rendimiento y a su relación con las demás personas e integrantes del equipo.
  • Gestión de las emociones: Una persona que es líder de un equipo debe controlar sus propias emociones y predecir las emociones del grupo, para de esta manera realizar una adecuada gestión de las mismas.

También, y si la aplicamos correctamente, la Inteligencia Emocional nos ayudará a afrontar las tensiones del día a día y a gestionar correctamente los conflictos:

  • Mejorando la comunicación  y las relaciones interpersonales entre los miembros del equipo de proyecto.
  • Consiguiendo que las personas se sientan más comprometidas con sus tareas asignadas.
  • Ayudando a crear un clima laboral colaborativo y no tóxico, dentro del proyecto, donde no se castigue el error.

Debemos recordar, que un buen líder, no solo se basa en conocimiento y experiencia, sino que también debe de trabajar las habilidades blandas “soft skills” si quiere mejorar el rendimiento de sus proyectos.

Desde mi punto de vista, recomendaría a todas las organizaciones que inviertan en este tipo de formación, especialmente en aquellos perfiles que gestionan personas en su día a día.

Ya para acabar, comentar que el PMI ha publicado diversos artículos donde se profundiza en las técnicas y aplicaciones de la Inteligencia Emocional en proyectos.

A continuación os dejo una selección de los más interesantes por si quieres indagar más en el tema:

¿Qué opinas? ¿Consideras que la inteligencia emocional bien entendida y aplicada puede mejorar el rendimiento de un proyecto?

Como siempre tus comentarios, opiniones y experiencias son más que bienvenidos abajo en la sección de comentarios.

Alejandro Pérez, PMP, PMI ACP 

PMP/CAPM, Project Management

5 Estilos de Liderazgo según la Inteligencia Emocional (IE)

Uno de los aspectos destacados entre las diversas novedades del PMBOK Sexta Edición, es el capítulo dedicado al rol del gestor de proyectos y sus capacidades.

En él se indica que un buen gestor de proyectos ha de dominar la Inteligencia Emocional.

Esto es importante, dado que el éxito de un proyecto no tan solo depende de cumplir con los objetivos de la triple restricción (alcance, tiempo y coste) sino también de saber gestionar las emociones en el proyecto.

Uno de los puntos principales de la inteligencia emocional es ser capaces de autogestionar nuestras emociones, un buen ejemplo visual, sería la película de Disney/Pixar: “Del Revés” (Inside Out), donde se representa de una manera gráfica y humorística como funciona nuestro cerebro a efectos emocionales (os la recomiendo si aún no la habéis visto).

La gestión de las propias emociones y de las de los demás nos afectará en nuestro día a día como gestores.

Por ejemplo, un proyecto se puede desviar ligeramente y aún así ser considerado un éxito o lo contrario, podemos finalizar en tiempo, y coste, con la calidad esperada y que los interesados tengan la sensación de que el proyecto ha sido un fracaso.

Esto se debe en parte a nuestra capacidad y a la de nuestra equipo de interrelacionarnos con los principales actores de una forma adecuada y emocionalmente inteligente.

¿Cuál es el origen de la Inteligencia Emocional?

En 1983, Howard Gardner, en su libro Inteligencias múltiples: la teoría en la práctica, introdujo la idea de que los indicadores de inteligencia, como el cociente intelectual, no explican plenamente la capacidad cognitiva.

Esto se debe a que no tienen en cuenta ni la “inteligencia interpersonal” (la capacidad para comprender las intenciones, motivaciones y deseos de otras personas), ni la “inteligencia intrapersonal” (la capacidad para comprenderse uno mismo, apreciar los sentimientos, temores y motivaciones propios).

Pero fué Daniel Goleman, reconocido psicólogo estadounidense quien puso de moda el término “Inteligencia Emocional” en 1995 con la publicación del best-seller del mismo nombre.

¿Que habilidades nos permitirán desarrollarnos como líderes emocionalmente inteligentes?

Algunos rasgos que la mayoría de autores destacan especialmente el líderes emocionalmente inteligentes son:

  • Empatía: Un buen líder emocional es capaz de entender a las personas a su cargo y  a los demás con los que se relaciona. Conocer y entender las motivaciones de su equipo, identificar las debilidades y potenciar las fortalezas.
  • Motivación: Un líder basa su motivación en la consecución de logros y sabe cómo transmitir esa motivación a su equipo para que todas las personas que lo forman tengan un objetivo común y se centren en el mismo.
  • Auto-Conocimiento: Un buen líder emocional es consciente de que su estado psicológico es fundamental para emprender cualquier reto y que este puede afectar a su rendimiento y a su relación con las demás personas e integrantes del equipo.
  • Gestión de las emociones: Una persona que es líder de un equipo debe controlar sus propias emociones y predecir las emociones del grupo, para de esta manera realizar una adecuada gestión de las mismas.

Daniel Goleman, señala en su artículo “Leadership That Gets Results” (revista HBR marzo-abril 2000) que pueden existir hasta 6 tipos de liderazgo: Autoritario, Democrático, Afiliativo, Timonel, Coaching, Visionario.

En este artículo de la revista Entreprenur se ofrece más información sobre cada uno de ellos: Estilos de liderazgo basados en la inteligencia emocional 

El término Inteligencia Emocional está tan extendido hoy en día que incluso universidades de prestigio disponen de cursos y posgrados para trabajar estos aspectos cruciales para la gestión de las personas, por ejemplo el Curso de Especialización en Inteligencia Emocional de la Universidad de Barcelona.

Espero que os haya gustado la información del artículo, no olvides compartirlo para que otros se puedan beneficiar del contenido.

Alejandro Pérez, PMP, PMI ACP