Negociación y Conflictos, PMP/CAPM, Project Management

¿Conoces los 10 pasos para cerrar correctamente un proyecto?

En el artículo de hoy quiero hablarte sobre los pasos a seguir para cerrar correctamente un proyecto, incluyendo la parte contractual y la parte administrativa.

No es un tema complicado pero si delicado y que suele generar mucha confusión, especialmente para aquellos que se presentan al examen de Certificación PMP.

En el PMBOK se indica que para cerrar correctamente un proyecto, se debe llevar a cabo un cierre contractual y un cierre administrativo, ¿pero cuáles son sus diferencias?

Diferencias entre Cierre Contractual y Cierre Administrativo:

  • El cierre contractual se debe realizar antes de que el proyecto sea finalizado por completo.
  • El cierre contractual se puede realizar múltiples veces (una vez para cada contrato durante el ciclo de vida de un proyecto).
  • El cierre contractual se lleva a cabo habitualmente antes del cierre administrativo del proyecto.
  • El cierre administrativo se realiza una única vez por fase o para el proyecto entero.

Se podría incluso decir que el cierre administrativo es mas un tema interno de la propia compañía que realiza el PM y el cierre contractual la formalización del cierre del contrato entre la parte cliente y proveedora.

10 pasos a seguir para el cierre del proyecto:

  1. Confirmar que el trabajo se ha completado según los requisitos
  2. Verificar que todas las compras se han completado correctamente (cierres contractuales con proveedores)
  3. Conseguir la aceptación formal
  4. Completar el cierre financiero (Facturación del proyecto)
  5. Transferir el producto al cliente o a quien corresponda
  6. Obtener feedback del cliente
  7. Completar el informe final
  8. Indexar y archivar toda la información
  9. Obtener lecciones aprendidas y actualizar el repositorio
  10. Liberar el equipo

Plantillas para el Cierre del Proyecto

Para facilitarte el trabajo, puedes apoyarte en las siguiente plantillas descargables y editables: Descargar Plantillas de Cierre de Proyecto

En el anterior enlace podrás descargar gratuitamente 4 plantillas:

  • Aceptación del Proyecto
  • Plan de Transición
  • Revisión Post-Proyecto
  • Lecciones Aprendidas

Espero que este artículo te ayude a organizar correctamente el cierre de tus proyectos y a responder correctamente las preguntas del examen de Certificación PMP.


Alejandro Pérez, PMP, PMI ACP

PMP/CAPM, Project Management

¿Qué es y para que sirve un Project Charter? + 40 Plantillas Descargables

En el artículo de hoy te quiero hablar sobre el Project Charter o Acta de Constitución del Proyecto.

Según la definición oficial del PMBOK, un Project Charter es:

«Un documento que autoriza formalmente la existencia de un proyecto y confiere al director del proyecto la autoridad para asignar los recursos de la organización a las actividades del proyecto»

Pero no es solo un documento que autoriza el proyecto, es mucho más.

Project Charter

¿Qué incluye un Project Charter?

El Project Charter contiene información clave para el proyecto, habitualmente se suele definir lo siguiente:

  • Nombre del proyecto y descripción
  • Nombre y nivel de autorización del Sponsor o la persona que autoriza el Project Charter
  • Designación del director del proyecto y definición de su nivel de autoridad
  • Justificación del proyecto (Business Case)
  • Definición inicial de los principales stakeholders y sus intereses, así como de recursos principales para el proyecto
  • Descripción del producto o servicio a desarrollar por el proyecto
  • Definición de los objetivos del proyecto, incluyendo el cronograma preliminar y el presupuesto inicial.
  • Definición de riesgos inicial
  • Requerimientos de aprobación del proyecto
  • Otros puntos que el Sponsor considere importantes

Todo lo anterior se define a un alto nivel, como punto de partida inicial para poder autorizar el proyecto.

Será responsabilidad posterior del gestor de proyectos asignado, una vez iniciado el proyecto y durante la fase de planificación, de bajar a mucho más detalle todo el contenido del Project Charter.

¿Quién es el responsable de crear el Project Charter?

Dado que el documento se genera antes del inicio oficial del proyecto, habitualmente es el Patrocinador (Sponsor) del proyecto quien lo define y firma, todo y eso, es muy recomendable que el gestor de proyecto designado participe en su creación.

El Project Charter es el documento que oficializa el inicio del proyecto, nombra oficialmente al director del proyecto y define los principales objetivos y restricciones que este debe cumplir, por lo tanto un Project Charter mal definido puede provocar problemas en fases posteriores del proyecto.

¿Qué formato ha de tener el Project Charter?

El formato es lo de menos, lo importante es que incluya toda la información clave para el proyecto.

Para ayudarte con la tarea de creación del acta de constitución del proyecto, te dejo un link donde puedes descargar múltiples plantillas (editables) para diferentes tipologías de proyecto: 40 Plantillas de Project Charters


Alejandro Pérez, PMP, PMI ACP


PMP/CAPM, Project Management

3 Factores Clave para Alcanzar el Éxito en tus Proyectos

Como ya sabrás hay muchos factores que pueden afectar al éxito o al fracaso de un proyecto.

En el artículo de hoy quiero destacar 3 factores que en mi opinión son claves para ayudarte en el objetivo de alcanzar el éxito.

Antes de nada, deberíamos entender que determina que un proyecto se defina como exitoso o no.

En términos generales, aquellos proyectos que cumplen con el alcance, el tiempo, el presupuesto y la calidad tal y como se había planificado, se denominan proyectos exitosos.

A esto habría que añadir la parte más «emocional», es decir, que hayas conseguido tus objetivos pero con una buena gestión del equipo y de los interesados (no me vale que un proyecto se defina como exitoso si el equipo ha trabajado 12h/día o hemos acabado enfadados con el cliente).

Dicho lo anterior, los principales factores clave para el éxito son los siguientes:

Compromiso de la alta dirección:

Uno de los puntos principales al iniciar un proyecto, es que se comunique adecuadamente, que todas las partes desde las capas directivas a los mandos intermedios (por ej: directores funcionales) entiendan la razón de ser (el business case) del proyecto.

Esto muchas veces se obvia o no se hace adecuadamente y luego vienen los problemas. El proyecto puede ser algo en lo que tú personalmente tengas mucho interés, pero quizás otros departamentos se vean afectados y no entiendan tan «positivamente» el impacto del proyecto.

Especialmente tenemos que dedicar esfuerzos al inicio del proyecto y en comunicar los detalles adecuadamente a lo principales interesados, especialmente aquellos que tenga mucho poder y poco interés (estos son los que nos pueden bloquear el proyecto).

Adicionalmente tenemos que asegurarnos que las capas directivas entienden el «business case» del proyecto, su valor, el ROI, el coste de oportunidad del mismo, etc para que cuando hayan problemas, podamos acudir a ellos y recibir soporte y no encontrarnos puertas cerradas.

Metodología de Trabajo / Elección del Lider de Proyecto

Esto tiene que ver con el concepto de «Tailoring» del que ya he hablado en este blog en otra ocasiones. Se trata de seleccionar y adaptar las mejores herramientas y enfoques para cada proyecto.

¿Verdad que el enfoque, herramientas y equipo de una operación a corazón abierto no son las mismas que para una operación ocular? Pues lo mismo sucede en la gestión de proyectos.

Probablemente no usarás el mismo enfoque, herramientas y equipo para un proyecto de 3 meses de desarrollo de un software de contabilidad que para un proyecto a 5 años vista de construcción de dos torres gemelas de 100 plantas en Dubai.

Por lo tanto, el enfoque ya sea más tradicional o más adaptativo tiene que ir de la mano de la complejidad del proyecto, su nivel de incerteza y riesgo, la criticidad del mismo, etc

Involucrar a toda la organización

Este punto está muy relacionado con el primero y con la comunicación del proyecto.

Una vez el proyecto es entendido por todas las partes interesadas, es importante gestionar los intereses de estas partes, hacerlos partícipes del proyecto que se sientan como «Partners» del mismo.

Un error común es avanzar por nuestra cuenta, sin preocuparnos mucho del resto de interesados, cuando justamente son ellos los que nos van a permitir avanzar, aportando información, conocimiento y desbloqueando problemas que nos vayamos encontrando.

Por lo tanto involucrar desde el inicio a todas las partes interesadas del proyecto y mantener el contacto continuo con una correcta comunicación y seguimiento de sus expectativas, es otro de los factores claves para el éxito del proyecto.

¿Estás de acuerdo con estos 3 factores claves? ¿Añadirías alguno más que consideres importante?

Tus comentarios como siempre serán bien recibidos! 🙂

Alejandro Pérez, PMP, PMI ACP

PMP/CAPM, Project Management

¿Sabes cuál es la herramienta de gestión más usada en las Pymes?

En muchas ocasiones se habla de gestión proyectos y de software especializado para gestionar proyectos de alta complejidad o de cifras millonarias.

No es necesario encontrarnos ante megaproyectos para aplicar las buenas prácticas descritas en el PMBOK o para utilizar herramientas de gestión apropiadas.

En mis formaciones suelo preguntar a los alumnos que herramientas profesionales utilizan en su día a día para gestionar sus proyectos.

Os sorprendería saber que siempre más del 50% del aula contesta que utiliza únicamente Microsoft Excel (incluso empresas de cierto tamaño y complejidad).

Otra situación divertida es cuando en una formación «in-company» pregunto a los asistentes por las herramientas que usan.

La respuesta más habitual a la pregunta anterior es que cada uno trabaja con una herramienta diferente, es decir que no cuentan con una herramienta «oficial» estandarizada a nivel de empresa para la gestión de los proyectos.

Esto es ciertamente preocupante, dado que Excel se queda corto en muchas áreas para el control de proyectos y peor aún el mix de herramientas sin homogeneizar a lo largo de la empresa (lo que supone contar con diferentes formatos, dificultades para compartir y contrastar información entre departamentos, etc).

Software de Gestión de Proyectos para Pymes

Hace algún tiempo escribí un artículo sobre las 24 herramientas de gestión de proyectos que según los estudios llevados a cabo por Gartner eran las más apropiadas para las Pymes: 24 Aplicaciones de Gestión de Proyectos

La empresa Capterra ha realizado una encuesta a profesionales de gestión de proyectos que trabajan en Pymes para conocer mejor sus problemáticas y el tipo de herramientas usadas.

Conclusiones de la encuesta:

  • Un 43 % de trabajadores que usa Excel y Outlook como herramienta principal (esto lo he contrastado yo personalmente en el aula)
  • Las prácticas ágiles solo están implementados en un 11 % de las Pymes
  • Cumplir con los plazos es el mayor desafío, seguido de la organización de las tareas y la reacción a los cambios que puedan surgir.

Podéis consultar el análisis completo aquí: Encuesta 2019: El software de Gestión de Proyectos

¿Con qué herramienta de gestión trabajas habitualmente o recomendarías para una Pyme?

Como siempre tus comentarios y sugerencias son bienvenidos en la sección de comentarios.

Alejandro Pérez, PMP, PMI ACP

Negociación y Conflictos, Project Management

Reuniones de Trabajo: 3 Efectivos Consejos para Mejorarlas

En el artículo de hoy quiero explicarte varías técnicas (sencillas pero muy efectivas) para mejorar el rendimiento de tus reuniones de trabajo.

Estoy seguro que al igual que yo en más de una ocasión habrás «sufrido» o te habrás desesperado en reuniones de seguimiento de proyecto totalmente improductivas.

Reuniones que se alargan por horas, a las que asisten multitud de personas (muchas de las cuáles no saben ni que están haciendo en la reunión).

Sesiones maratonianas de las cuáles apenas obtenemos un valor para la organización o el proyecto pero si un importante gasto (el coste/hora de los perfiles que asisten y el coste de oportunidad (que sería el valor de aquello que no estamos haciendo en ese momento por estar presentes en la reunión).

Para evitar situaciones como las que acabo de describir, debemos prestar atención a las cuatro fases del manejo de una reunión:

  1. Planificación (agenda y metas).
  2. Organizar la reunión (logística).
  3. Manejo de la reunión (presidir / facilitar).
  4. Seguimiento (Al finalizar la reunión).

Los puntos que menciono en la lista parecen obvios, pero no siempre se llevan a cabo correctamente, sobre ellos ya profundicé en mi anterior artículo: Las 10 Reglas para Gestionar Reuniones Efectivas

En el artículo de hoy, añadimos 3 consejos/técnicas para mejorar el rendimiento de tus reuniones de trabajo:

Alcance y Duración:

La reunión, si es de seguimiento de proyecto, no debería durar más de 30-45 minutos máximo. El objetivo de esta reunión es hacer un seguimiento del avance y detectar problemas (para analizarlos en profundidad en otras reuniones no en esta misma).

En una reunión de seguimiento de proyecto, deberemos revisar al menos las 3 líneas base del proyecto: Alcance, Tiempo,Coste y revisar la matriz de riesgos.

Para todo aquello que se salga de este seguimiento: problemas técnicos, de calidad, etc deberemos asignarles una reunión propia e invitar a los perfiles técnicos/especialistas apropiados para su análisis y resolución.

Moderación y Gestión del Tiempo

En relación al punto anterior, para controlar el tiempo nos podemos ayudar de algo tan sencillo como un reloj de arena (o en su defecto uno digital), para que de un golpe de vista los asistentes puedan saber cuanto tiempo queda y así optimizar sus intervenciones.

El moderador debe también gestionar el tiempo, los turnos de palabras y detectar cuando un tema se ha de sacar de la reunión principal y agendarlo para una reunión específica posterior.

Para ayudarte en la tarea de moderador puedes servirte de un «totem», por ej una pelota de tenis, que todo aquel que quiera intervenir, debe solicitar.

De esta manera quien no disponga del «totem» no puede intervenir en ese momento y debe solicitarlo, evitando de esta manera los «corrillos» y conversaciones alternativas.

Coste de la Reunión:

Este punto no se suele tener en cuenta, pero las reuniones además de tiempo, suponen un coste importante para el proyecto/organización, sobretodo aquellas a las cuáles asisten perfiles directivos.

Hay empresas que al entrar en la reunión, en la entrada a la sala además de aparecer la agenda y el tiempo máximo esperado, se indica el coste aproximado de esta reunión (teniendo en cuenta el coste/hora de los perfiles que asisten).

Imaginad el impacto visual, al entrar en una sala y ver «6.000 EUR» por una reunión de una hora, probablemente todos los asistentes harán un esfuerzo para intentar que sea lo más ejecutiva posible.

¿Conoces alguna otra técnica efectiva para la gestión de reuniones que puedas compartir?

No dudes en dejar tus comentarios abajo.

Alejandro Pérez, PMP, PMI ACP

Project Management

5 Técnicas para mantener un alto nivel de energía en la oficina

El trabajo de oficina es muchas veces estresante y agotador, requiere de concentración y en ocasiones nos lleva al sedentarismo.

No podremos trabajar bien si no nos sentimos bien, por ello es importante escuchar a nuestro cuerpo.

¿Has notado ya que la primavera está aterrizando? Cambio en la luz solar, horarios, alergias, sensación de agotamiento, pereza, cambios de humor..

Si alguno de los puntos anteriores te suenan, no te asustes, es bastante habitual.

El mantener nuestros niveles energéticos en un punto óptimo a lo largo del día es algo muy importante y requiere de un buen análisis y planificación para conseguirlo.

En el artículo de hoy, te ofrezco algunos consejos que te ayudarán con ello:

Descanso:

Este es uno de los puntos principales, duerme entre 7-8 horas en un espacio oscuro y fresco.

Intenta ir a dormir y levantarte siempre a la misma hora.

Evita utilizar el móvil, tablet, ordenador al menos un par de horas antes de ir a dormir

Alimentación:

Procura comer de 3 a 5 veces al día, productos no tóxicos, evitando los azucares procesados y exceso de cafeína y el alcohol (si no puedes eliminar su consumo, almenos trata de reducirlo en la medida de lo posible)

Ejercicio:

Procura moverte cada hora, aunque sea levantarte del asiento y andar un poco o hacer algunos estiramientos básicos.

En total deberías andar un mínimo de 30 minutos diarios.

Si tienes tiempo y puedes practicar algún deporte: natación, yoga, running, mejor que mejor.

Relajación:

Tomate tu tiempo para reflexionar, meditar o simplemente hacer aquello que te gusta (leer un libro, cuidar tus plantas, ver una serie, etc) al menos una hora al día.

El tener una hora al día para ti, ayuda a mejorar tu estado de ánimo con un impacto directo en tus niveles de energía.

Adicionales:

  • Tomar el sol al menos 15 minutos al día, ayuda también a mantener los niveles enérgeticos y a sintetizar la vitamina D.
  • Intenta no aislarte: socializa, rodeate de gente interesante con intereses afines (cara a cara, no vale por FB/Whats/Instagram..)
  • Intenta cambiar el café por un zumo natural o un vaso de agua con limón nada más levantarte (notarás la diferencia a la vez que mejoras tus defensas)
  • Prueba a ducharte con música o utilizando un champú con un aroma que te guste, a veces un pequeño detalle puede cambiar tu humor de buena mañana, no lo digo yo, lo dicen los expertos en aromaterapia y musicoterapia.

Espero que estos consejos te sean útiles para comenzar el día con buen pie y mantener tus niveles energéticos durante el día.

¿Conoces alguna otra técnica o consejo para estar activo y lleno de energia? No dudes en compartirlo en la sección de comentarios.

Alejandro Pérez, PMP, PMI ACP

Negociación y Conflictos, PMP/CAPM, Project Management

¿Conoces las diferencias entre Gestión Tradicional y Agile?

En el artículo de hoy quiero hablarte de las diferencias principales entre una gestión de proyecto tradicional (también conocida como waterfall) o una gestión Agile.

También quiero darte algunos consejos para que sepas en que casos te conviene utilizar una u otra, ya que como en otras áreas de la vida, no hay una solución mágica para todo.

Lo importante para un gestor de proyectos es contar con el mayor abanico posible de herramientas y conocimientos.

Esto nos va a permitir seleccionar los mejores planteamientos en cada caso y hacer un «tailoring» adecuado para cada proyecto, dependiendo las circunstancias.

Antes de comenzar a ver las diferencias entre una gestión de proyectos más tradicional o una basada en prácticas ágiles, me gustaría recordar que no es mejor una que otra, simplemente en algunos casos conviene usar una y en otros otra.

Diferencias principales entre la Gestión Waterfall y la Gestión Agile

Una de las principales diferencias en la gestión de proyectos empleando métodos ágiles es la elaboración progresiva.

En vez de realizar un análisis y planificación detallada al inicio del proyecto, vamos a ir trabajando en bucles (también conocidos como iteraciones o sprints)

La idea es poder adaptarse al cambio sin demasiada fricción.

Lo que se busca con la agilidad es obtener cuanto antes un producto mínimo viable que poder presentar al cliente y luego ir trabajando con incrementos de valor en cada ciclo o iteración.

No se da por válida una iteración si no aporta un valor añadido al producto del proyecto.

Después de cada iteración, se revisa lo que ha funcionado y lo que no para tenerlo en cuenta en las siguientes.

Este enfoque de elaboración progresiva basado en ciclos iterativos nos va a permitir responder al cambio mucho mejor y adaptarnos a sus consecuencias.

¿En que casos es recomendable la Gestión Agile vs la Gestión Tradicional?

Pues esto dependerá de cada situación, pero en términos generales, todos aquellos proyectos donde el alcance esté poco definido o sepamos que los cambios en el mismo van a ser muy frecuentes, tiene sentido aplicar prácticas ágiles.

Proyectos tipo desarrollo de software o de I+D son candidatos muy claros a utilizar un enfoque agile, pero no los únicos.

Realmente las prácticas e implementaciones ágiles más comunes como Scrum y Kanban, son aplicables a casi cualquier tipología de proyecto.

Por lo general vale la pena hacerse estas preguntas:

  • ¿Los requisitos y el alcance en general está bien definido y acotado por todas las partes?
  • ¿Hemos realizado un proyecto similar en el pasado y contamos con planes y lecciones aprendidas que nos pueda ayudar?
  • ¿Lo que hoy es cierto y está documentado será siguiendo cierto mañana?

Si las repuestas son positivas, apuesta por una gestión tradicional, bien planificada y por fases (waterfall) si las respuestas son negativas, opta por una gestión Agile.

¿Qué otros factores debo tener en cuenta?

Obviamente intervienen otros factores a tener en cuenta, como por ejemplo la cultura de la organización.

No es posible cambiar la manera de hacer las cosas de un día para el otro, y pasar de trabajar con un sistema de gestión tradicional a uno agile implica entre otras cosas: comunicar bien el cambio, entender el cambio y formar a las personas claves de la organización.

Si los puntos comentados en el párrafo anterior no se llevan acabo adecuadamente y dedican los recursos necesarios para apoyar la transformación, más que agilidad, estaréis implementando el caos en vuestra organización.

¡Quiero saber más sobre los métodos e implementaciones Agiles!

Espero que este artículo te ayude a entender las diferencias principales entre ambos sistemas de gestión y saber escoger el más apropiado según las circunstancias propias del proyecto y la organización.

Si quieres profundizar en estos temas, conocer que supone ser Agile, los marcos y métodos de referencia como Scrum, Kanban, XP y mucho más no dejes de revisar nuestro Curso Agile: PMI ACP + ScrumMaster, posiblemente el curso más completo del mercado para dar el salto a la agilidad.

Alejandro Pérez, PMP, PMI ACP

Negociación y Conflictos, PMP/CAPM, Project Management

¿Es lo mismo Explicar que Comunicar?

En el artículo de hoy me gustaría hablar sobre el «arte de comunicar».

En la mayoría de proyectos no se le da la importancia que tiene a la gestión de las comunicaciones, ya sean orales, escritas, etc

Según el estándar de gestión de proyectos PMBOK Sexta Edición, se nos indica que el gestor de proyectos invierte aproximadamente un 90% de su tiempo en la gestión de las comunicaciones.

Esta afirmación no hace referencia a que se pase el 90% hablando o reunido, nada más lejos de la realidad, sino a que invierte gran parte de su tiempo, en recopilar, analizar información y transmitirla de manera adecuada a todos los interesados del proyecto.

¿Pero cuando hablamos de transmitirla adecuadamente de que estamos hablando en realidad?

No se trata de hablar o explicar, de exponer datos sin más, se trata de comunicar de «conectar con nuestro público»

Cuando explicamos algo, nos quedamos en la superficie del mensaje, tan solo estamos actuando como emisores de un mensaje, pero no estamos «involucrando» o «conectando» con el receptor.

Cuando comunicamos, vamos mucho más allá, conectamos con los receptores y los hacemos partícipes del mensaje.

¿Qué necesito pues para comunicar?

Para comunicar con claridad es imprescindible contar con tres capacidades:

  1. Un alto grado de conocimiento de la lengua.
  2. Un alto grado de conocimiento de aquello sobre lo que se va a comunicar
  3. Excelente capacidad de organización de las ideas y sintetizar el mensaje

Estas capacidades como cualquier otra se pueden desarrollar, nadie nace aprendido, sino que se hace camino al andar.

Fijaos en los políticos, la gran mayoría tienen muchas deficiencias en su oratoria, ya que están «leyendo» un documento, no creen en lo que defienden, ni muchas veces tienen un gran conocimiento del tema sobre el que pretenden comunicar.

Por eso, nos sorprendemos cuando de tanto en tanto, nos encontramos delante de un verdadero líder que conoce y cree en su mensaje y por lo tanto está comunicando y no explicando.

Es muy importante entender el valor de la comunicación y del esfuerzo que debemos hacer como gestores de proyectos para hacer de la misma nuestra herramienta de trabajo principal en el día a día.

Dicho esto, toma ahora 5 minutos de tu tiempo y analiza tus «capacidades de comunicación» y piensa en los 3 puntos comentados arriba.

¿Consideras que los dominas a la perfección? ¿o hay camino para mejorar? Si tu respuesta a la última pregunta es afirmativa, te invito a marcar un plan de acción para mejorar estas capacidades.

Acciones Recomendadas

Una muy buena idea sería valorar el trabajar los aspectos de la comunicación en grupo, uniéndote a ToastMasters una organización internacional especializada en la mejora de oratoria y la comunicación, con sedes locales en la mayoría capitales del mundo.

Si resides en España, desde el capítulo local del PMI en Madrid, organizan habitualmente sesiones de mejora de la oratoria conjuntamente con Toastmasters, os ánimo a uniros y mejorar vuestras competencias de comunicación.

Alejandro Pérez, PMP, PMI ACP

PMP/CAPM, Project Management

¿Ya aplicas la Ley de Pareto (80/20) en la gestión de tus proyectos?

Hoy quiero hablaros de uno de los principios empíricos más interesantes: La Ley de Pareto

El origen de este principio se encuentra en la observación empírica que realizó el economista y sociólogo italiano Vilfredo Pareto (1848-1923) respecto a la distribución de la propiedad en Italia.

Pareto tras varias investigaciones y análisis llegó a la siguiente conclusión: el 80% de la propiedad del país correspondía tan sólo al 20% de la población. Tras estudiar la distribución de la propiedad en otros países, se percató que seguía el mismo patrón.

Más adelante Joseph M. Juran, aplicó el trabajo de Pareto a la calidad observando cómo de forma recurrente el 80% de los defectos era provocado por el 20% de los procesos.

Esta regla no tiene un fundamento teórico, sino empírico. Su validez proviene del hecho de que la aproximación del 80/20 resulta ser correcta de forma empírica en una gran variedad de fenómenos pero no son cifras exactas y pueden variar.

Algunos ejemplos clásicos de su aplicación:

  • El 80% de las consecuencias provienen del 20% de las causas
  • El 80% de tus resultados provienen  del 20% de tu esfuerzo y tiempo
  • El 80% de los beneficios de tu empresa provienen del 20% de sus productos y clientes

La ley de Pareto puede ser de gran utilidad para la gestión de una empresa o proyecto, puesto que identificando el concreto 20% de un factor concreto que produzca el 80% que queremos controlar, es posible conocer dónde es más rentable focalizar nuestros esfuerzos para conseguir unos mejores resultados.

Concretamente en la Gestión de Proyectos el principio de Pareto es aplicable a la ejecución de muchos paquetes de trabajo, donde el 20% del trabajo produce el 80% del resultado y esto tiene un impacto directo en el tiempo y los costes.

Resumiendo, nuestro objetivo principal al aplicar la ley de Pareto (también conocida como regla del 80/20) a nuestros proyectos es:

  • Detectar aquellos procesos donde debemos focalizar el esfuerzo para conseguir mejores resultados.
  • Detectar nuestras ineficiencias y asegurarnos que las eliminamos.

Como bien apuntaba el reconocido experto en gestión Peter Drucker: «La eficiencia es hacer las cosas bien, la efectividad es hacer las cosas correctas»»

¿Qué opinas tú? ¿Aplicas habitualmente la regla 80/20 a tus proyectos o en tu vida personal? ¿Consigues buenos resultados?

Como siempre tus comentarios serán bienvenidos!

Alejandro Perez, PMP, PMI ACP

PMP/CAPM, Project Management

¿Aptitud o Actitud? ¿Cuál de las dos es más importante?

En el artículo de hoy me gustaría ahondar en los conceptos de actitud y aptitud, que por desgracia en muchas empresas confunden.

No hace mucho releía uno de los artículos clásicos del crack de la comunicación Victor Küppers: 7 Diferencias entre un líder y un champiñón que os recomiendo leer, ya que además de divertido es muy ilustrativo.

En este artículo, Küppers hace énfasis en la actitud, la forma de actuar y de impactar a otros y la energía positiva que un buen líder debe reflejar. Muchas de las cosas comentadas en el artículo parecen obvias, pero no por ellos dejan de ser muy importantes.

Muchas empresas dedican tiempo y esfuerzo en mejorar las aptitudes de los profesionales que las componen y se olvidan de algo igual o quizás más importante, las actitudes.

Antes de nada para los neófitos en el tema, diferenciaremos los 2 vocablos:

  1. Aptitud: Hace referencia a los «hard skills», a las habilidades técnicas o conocimientos. El talento, habilidad o destreza que tenemos para llevar a cabo nuestras tareas.
  2. Actitud: Hace referencia a como nos comportamos, como afrontamos las diferentes situaciones (de forma positiva, negativa, etc) y está más relacionadas con los «soft skills» y la inteligencia emocional.

Tanto la actitud como la aptitud, pueden ser innatas a la persona o adquiridas a lo largo del tiempo, ya sea vía experiencias personales o formaciones concretas enfocadas en mejorarlas.

En la mayoría de procesos de selección cuando vas a una entrevista de trabajo, se suelen centrar más en las aptitudes, dejando por lo general un poco de lado la actitud.. ERROR

Personalmente considero que la actitud es tan o más importante que la aptitud y se debería valorar y desarrollar como una capacidad más.

Especialmente para un perfil de director de equipo o gestor de proyecto, es de vital importancia la actitud, ya que estaremos lidiando con problemas, situaciones complejas y en la mayoría de casos intervendrán personas, y ya sabemos que pocas cosas más complejas hay que las relaciones humanas.

Se nos dice en el PMBOK Sexta Edición que el Gestor de Proyectos debe invertir hasta el 90% de su tiempo en la comunicación (haciendo referencia a la gestión de la información, tanto oral como escrita que se de en el proyecto). Esto implica recopilar información, analizarla, comunicarla, hacerla llegar a los diferentes interesados, llevar a cabo reuniones, resolver conflictos, gestionar al equipo, etc

Para ser un gestor de proyectos eficiente es necesario contar con una actitud positiva, optimista y afrontar los problemas de manera directa y con afán de buscar una solución colaborando con los afectados.

Yo he vivido situaciones «complicadas» a lo largo de mi vida profesional, donde he observado comportamientos totalmente erróneos, líderes amargados, con el látigo en la mano y buscando «apretar al equipo» para que cumplan los objetivos marcados (muchas veces objetivos marcados de manera unilateral por el mismo, sin tener en cuenta al equipo).

Muchas empresas que dan más importancia al «presentismo», esto es que todo el personal esté «calentando el asiento» en la oficina hasta la hora de salida, independientemente de la carga de trabajo o de la prioridad del trabajo a realizar.

Los nuevos modelos de gestión Agile, justamente lo que buscan es potenciar la actitud positiva en todo el equipo para así obtener el máximo rendimiento con el mínimo desgaste.

Se empodera a las personas, se les da poder para tomar decisiones, resolver problemas y priorizar el trabajo, es decir, conseguir equipos autogestionables.

Aquí el Gestor de Proyectos pasa a un plano de coach, facilitador del proceso y acompañante, sirviendo en todo momento como un elemento clave para la comunicación entre el equipo y capas gerenciales.

Como bien apunta Küppers en su artículo: «Cuando uno se centra en ayudar y servir a los demás para que crezcan y se desarrollen como personas, entonces es un trabajo brutal y muy gratificante, porque logra sacar lo mejor de cada persona para que además de “saber” hacer las cosas, “quieran” hacerlas poniendo sus mejores esfuerzos en ello»

Por supuesto que las aptitudes de un profesional son importantes y básicas también, pero desde mi punto de vista personal, considero que es más fácil aprender «aptitudes» que no cambiar ciertas «actitudes»

Si que es cierto que el día a día muchas veces nos supera, la carga de trabajo, fechas límites de entrega, presiones de los patrocinadores y cliente, etc pero debemos ser capaz de parar, y «escuchar» nuestras emociones y «modularlas» para que sean las correctas.

La capacidad que tengamos para entendernos a nosotros mismos y a nuestro estado emocional será en muchos casos la clave para acabar siendo un gestor de proyectos exitoso, y que los demás nos vean como un líder y no como un champiñón 🙂

¿Y tú que opinas? ¿Es más importante la actitud o la aptitud? Espero tus comentarios en la sección que encontrarás abajo.

Alejandro Pérez, PMP, PMI ACP