Negociación y Conflictos, PMP/CAPM, Project Management

¿Por qué muchas empresas fallan al implementar SCRUM?

Siguiendo la línea de mi post anterior: ¿Conoces las diferencias entre gestión tradicional y agile? os traigo este nuevo artículo.

Hoy analizaré los principales puntos de fallo de las implementaciones de Scrum en las empresas.

Como sabrás (en caso contrario lee el artículo anterior) Scrum es un marco de referencia agile.

Scrum nos permite una adecuada gestión de la complejidad en proyectos donde el alcance/requisitos y/o tecnología no es tan bien definidos o sujetos a alta variabilidad.

Estos son entornos denominados «complejos» tal y como se puede observar en el esquema siguiente:

La pregunta es, si Scrum es un marco de referencia ideal para estos entornos ¿por qué muchas empresas están fallando en su implementación?

Hay muchas variables y factores que pueden afectar, a continuación os comento las más comunes:

Entender la agilidad y comunicarla adecuadamente

Este es el punto principal, antes de hacer cualquier cambio que impactará a la forma de trabajar de la organización hay que invertir tiempo en la gestión de este cambio.

Esto supone comunicar y formar a las diferentes capas de la organización, al nivel que le corresponda.

Implementar con éxito un marco de referencia como Scrum, supone que la empresa ha de «abrazar» la agilidad, compartir los valores del manifiesto agile y contar con equipos preparados para ello.

Formar adecuadamente a las personas responsables

Además de comunicar el cambio adecuadamente a todas las capas (desde dirección, mandos intermedios, equipos), será necesario formar a las personas involucradas.

Con formar no me refiero a apuntarles a un curso online o comprarles un libro, sino acompañar a la plantilla en el proceso del cambio.

Lo ideal para comenzar sería realizar formaciones presenciales de calidad (si son «in-company» mejor que mejor) donde se establezca un marco de conocimiento homogéneo a la plantilla que sirva como punto de partida.

Importante que en esta formación se hablen de temas claves sobre lo que supone ser agile, valores, «soft-skills», técnica de estimación agile, prácticas ágiles (scrum, Kanban, xp, etc)

El problema con este punto es que muchas empresas creen que con apuntarse a un curso de Scrum de 2 días o descargar y leer la guía oficial ya es suficiente para implementarlo con éxito.

Desde mi punto de vista y por mi experiencia personal, considero que hacer únicamente una formación de Scrum, te deja una visión sesgada de lo que supone ser agile.

Dicho lo anterior sería interesante recibir una formación más amplía donde se trabajen otros aspectos esenciales y se comenten otros marcos de referencia/implementaciones ágiles que muchas veces son complementarios.

Hacer correctamente el ejercicio de «Tailoring»

Con esto quiero decir, que aunque Scrum puede ser un marco de trabajo perfecto para muchos entornos (especialmente los complejos) no siempre tiene por que ser la mejor opción.

Debemos tener la capacidad y experiencia necesaria para saber elegir el mejor el conjunto de herramientas y técnicas para cada proyecto, adecuándolas a la realidad del mismo (duración, criticidad, cultura de la organización, nivel de definición de los requisitos, tamaño del equipo y sus habilidades, etc)

Esto es conocido como «tailoring» o «hacer un traje a medida» para el proyecto según las necesidades.

Si quieres profundizar en estos temas, conocer que supone ser Agile, los marcos y métodos de referencia como Scrum, Kanban, XP y mucho más no dejes de revisar nuestro Curso Agile: PMI ACP + ScrumMaster, posiblemente el curso más completo del mercado para dar el salto a la agilidad.

¿Añadirías alguna causa más? ¿Algún consejo para aquellas empresas que están en pleno proceso de transformación? ¿Quieres compartir alguna experiencia personal?

No dejes de aportar valor a la comunidad, compartiendo tus opiniones y experiencias abajo en la sección para comentarios.

Alejandro Pérez, PMP, PMI ACP

PMP/CAPM, Project Management

Scrum está de moda, pero cuidado, no lo cura todo :(

Scrum está de moda, pero no es la solución para todo.

Antes de entrar de lleno en el contenido del artículo de hoy, me gustaría comentar algunas frases que he escuchado recientemente:

  • «Scrum es una metodología muy eficaz, mucho mejor que la metodología del PMI (PMBOK)»
  • «El cliente quiere un proyecto llaves en mano, sabe lo que quiere, presupuesto cerrado y fecha fin definida, pero solo nos contrata si aplicamos Scrum para la gestión, ya que le han dicho que da muy buenos resultados y no quiere otro método de gestión»
  • No me interesa el curso ni la certificación PMP ya que mi empresa desarrolla software y somos «Agile»

Pues bien, estas afirmaciones que he escuchado son totalmente falsas por definición, y dejan claro una cosa: el desconocimiento del mercado y el daño que hacen algunos vendedores de «ungüentos de serpiente curalotodo»

En relación a las afirmaciones de arriba y en orden de aparición:

1) Scrum no es una metodología de gestión de proyectos y el PMBOK tampoco lo es (Scrum es un marco de referencia, PMBOK es un estándar de gestión) para metodologías ya tenemos Prince 2 y OPM2

2) En un proyecto donde el alcance está bien definido y se tiene claro la fecha fin y el presupuesto, personalmente no pensaría inicialmente en una gestión Agile, sino en una gestión de proyecto bien planificada y estructurada (tipo waterfall por ejemplo).

3) La Certificación PMP, está basada en el PMBOK Sexta Edición que es un estándar de gestión, un cuerpo de conocimiento, que incluye vocabulario, conocimiento (incluyendo enfoques para proyectos adaptativos/ágiles) y buenas prácticas del sector, por lo tanto para mi es un «must» en cualquier gestor de proyectos, sea ágil o no 🙂

Ahora parece que si no llevas la etiqueta de «Scrum» o «Agile» en tu traje, proyecto, empresa… «no molas»

Como bien apunta el título del artículo: Scrum está de moda

Y no lo negaré, pero no considero que sea la solución ideal en todos los escenarios tal y como algunos pretenden vender.

Lo primero que debemos hacer ante un proyecto, es evaluar que enfoque es el más adecuado (tradicional, agile, o híbrido), para luego elegir las herramientas más adecuadas para su gestión.

Para ello, primero deberemos conocer todas las opciones disponibles y tener experiencia para elegir la mejor opción y hacer un «tailoring» o traje a medida para el proyecto.

Al igual que un cirujano elige las mejores herramientas/equipo para operar y no siempre son las mismas, como gestores de proyectos profesionales, debemos de tener cuidado al realizar este primer paso.

Dicho esto, cada día son más las empresas/equipos que se ponen la etiqueta de Scrum y/o Agile, pero que ni tan siquiera lo aplican correctamente o entienden la filosofía subyacente (hay quien ya ha definido esto de manera muy acertada como «el postureo agile«)

Antes de aprender Scrum, habría que profundizar y entender la filosofía Agile y antes de eso aprender a ser un buen profesional y persona ante todo.

Adicionalmente, es muy complicado que se aplique un marco de referencia como Scrum en un proyecto con éxito, si no están todas las partes alineadas y entienden lo que supone.

Con esto me refiero a que todas las capas de la organización deben hacer un esfuerzo de transformación y adaptación si quieren conectar con las nuevas maneras de entender y gestionar los proyectos.

Muy probablemente deberían comenzar por formar a los diferentes estamentos de la empresa en nuevos métodos de gestión y visión empresarial como el Management 3.0 de Jurgen Appelo o  Professional Agile Leadership de Scrum.org

El mercado laboral empieza a estar saturado de tanta etiqueta, título, certificado.. Al final la base de todo somos las personas, nuestros conocimientos/experiencia y la capacidad de relacionarnos unos con otros.

Mi consejo: rodeate de gente competente de la cuál puedas aprender, aprende a escuchar, se positivo y no dejes nunca de formarte y crecer como profesional y como persona.

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Alejandro Pérez, PMP, PMI ACP